Sin necesidad de implantes faciales que nos hagan pasar por quirófano, podemos modificar o moldear zonas de la cara, empleando pequeñas intervenciones apenas invasivas que en su conjunto se conocen como remodelling facial. Las técnicas de la Toxina Botulínica, más conocido como Btx, pueden ayudar a mejorar las alteraciones derivadas de la pérdida de volumen en el tejido graso y el deterioro de las fibras de colágeno y elastina de una forma rápida y segura.
Hedonai ha estudiado minuciosamente todos los materiales a inyectar y emplear para garantizar la seguridad del paciente. La Toxina Botulínica es por otro lado una de las sustancias más seguras y efectivas para efectuar el remodelamiento facial. Su principal acción es la de eliminar las arrugas del rostro por medio de una molécula que debilita o suaviza la contracción de los músculos responsables de las arrugas. Los efectos comienzan a ser visibles cinco días después del tratamiento y su duración es de seis meses. El procedimiento no es doloroso y dura unos cinco minutos en los que se realizan pequeñas punciones con una aguja extra-fina. El paciente sale de la consulta con una ligera rojez pudiendo incorporarse de inmediato a su rutina diaria. Se desaconseja hacer ejercicio, agacharse o tumbarse durante algunas horas después del tratamiento.
Beneficios: Rejuvenecimiento facial (corrigiendo el deterioro derivado del paso del tiempo).
Aplicación:
Duración del tratamiento: 30 minutos.
Precio orientativo: A partir de 250 €.
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