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Descripción de la adiposidad localizada

Durante muchos años se pensaba que la adiposidad localizada era una consecuencia directa del aumento de peso general o de la obesidad. Actualmente, a través de estudios metabólicos y endocrinológicos más profundos, quedó claramente establecido que la adiposidad localizada, llamada también obesidad localizada, se desarrolla por mecanismos y causas diferentes a las de la obesidad general, pudiéndose definir como una situación totalmente independiente, que a veces puede o no acompañar al sobrepeso. No es infrecuente el/la paciente que estando en su peso presenta en algunas zonas un exceso de grasa, que es justamente lo que desearía tratar.

La adiposidad localizada se caracteriza por el aumento desproporcionado de grasa localizada en hipodermis, el cual persiste a pesar de un adelgazamiento y de la realización de actividad física.

Es probable que algunos malos resultados obtenidos en el tratamiento de la obesidad localizada se deban a un diagnóstico poco preciso que lleva a la elección de un tratamiento equivocado, así como a las elevadas expectativas que los pacientes que la sufren depositan en los medios que existen para tratarla. Por lo tanto debemos ser muy rigurosos y explicar detenidamente en qué consiste el tratamiento, y qué se puede conseguir en cada caso en particular.

Es muy importante tener en cuenta la forma corporal que cada persona. Cada persona es diferente por su herencia, genética, factores hormonales, metabólicos, circulatorios, etc. y fundamentalmente por sus hábitos de vida.

La ubicación preponderante de estas adiposidades en la mujer es en:

  • Cara externa de las piernas (también llamada en pantalón de montar)
  • Abdomen
  • Flancos o costados del abdomen superior
  • Cara interna de las rodillas

En el caso de los hombres las zonas más frecuentes son abdomen y flancos.

Muchas veces junto con la adiposidad se puede sumar la celulitis y también trastornos circulatorios, lo que implicaría una terapéutica complementaria.

Queda claro entonces que en el momento de decidir un tratamiento para la adiposidad localizada es conveniente hacer un riguroso diagnóstico, con criterio médico y no sólo cosmético.

Las expectativas y los buenos resultados serán diferentes para los dos grandes grupos de pacientes que se nos pueden presentar en las consultas: los que tienen adiposidad localizada con sobrepeso y los que solamente presentan adiposidad.
Es necesario comprender que si se realiza una acertada evaluación de cada caso en particular, será más sencillo elegir una conducta terapéutica acertada. Debemos también resaltar que para un resultado visible y duradero se necesita contar con tiempo y un número de sesiones mínimo, dieta adecuada y mantenimiento, es decir, seguramente necesitará alguna sesión de recuerdo a lo largo del año. Está claro que su tendencia personal es tener grasa localizada en abdomen o en cadera etc. y una vez conocido el problema lo mejor es prevenirlo o al menos tenerlo controlado sin esperar a que reaparezca en toda su dimensión.