Actualmente los avances en la sociedad nos lo ponen muy complicado para no dar de lado lo que supone realizar un esfuerzo físico. Tenemos a nuestra disposición todo tipo de transportes para decantarnos por ellos antes que optar  por el esfuerzo que supone transportarnos con nuestras propias piernas. Autobús, taxi, metro, cualquier opción nos parece magnífica una vez que estamos en la calle y tenemos que dirigirnos hasta nuestro lugar de destino, pero aunque nos lo parezca, realmente no es así.

No somos conscientes del bien que nos hace caminar, además de que es algo que está a disposición de todos, tanto personas jóvenes como mayores. No supone ningún esfuerzo monetario al contrario que otro tipo de esfuerzos físicos, otros deportes.

Caminar aumenta la flexibilidad de las piernas, disminuye el riesgo de hipertensión y ayuda a controlar el peso y los problemas de ansiedad e insomnio. Además, está especialmente recomendado en pacientes con diabetes, artritis, afecciones cardiacas, depresión, etc. En cuanto a tiempo, lo ideal que camines durante 30 minutos todos los días.

Creemos que son razones suficientes para que acabes con la vida sedentaria, ya que no sólo ayuda físicamente sino también psíquicamente.