El ácido hialurónico es una sustancia que ya existe en el organismo de cada persona y se encuentra en el colágeno de la piel. Las propiedades del ácido hialurónico se centran sobre todo en mantener hidratada la dermis reteniendo su agua. Para mantener estos beneficios en el organismo, las cremas, otros productos y distintos tratamientos faciales y corporales cuentan con un principal ingrediente estrella, el ácido hialurónico.

Las 8 propiedades del ácido hialurónico que necesita tu cuerpo

Complemento alimenticio

Debido a que el ácido hialurónico va disminuyendo con la edad, los cartílagos se van reparando si se consume una dosis extra para ayudarle al organismo en su producción. Su pérdida no solo influye en la elasticidad de la piel, sino también provoca dolores en las articulaciones.

Ayuda a la vista

Le proporciona humedad a los ojos que están bañados en este líquido. Por tanto, les sirve como amortiguación y protector de factores externos, así como para transportar los nutrientes necesarios al ojo.

Previene la caída del cabello

Le aporta a la estructura capilar una alta dosis de hidratación, por lo que sirve de protección contra los rayos solares, factores medioambientales y otras condiciones externas. Por tanto, lo hace más fuerte y previene la caída.

Piel más tersa

Gracias al ácido hialurónico y al aumento de la elasticidad de la piel, se consigue una tez más tersa reafirmando, asimismo, los contornos faciales. De este modo se obtiene un efecto rejuvenecedor y la piel se vuelve más suave y sedosa.

Reducción de la pigmentación

Otra de las grandes propiedades es que reduce la pigmentación, evitando así las manchas surgidas por el sol o a causa del paso del tiempo.

Mantiene lubricadas las articulaciones

El líquido sinovial que está formado por el ácido hialurónico es el que se encarga de lubricar las articulaciones. Cuando este empieza a disminuir es cuando comienzan a notarse los conocidos dolores articulares. Es muy recomendado para personas que padecen de artritis, artrosis y para los deportistas.

Facilita el movimiento de las articulaciones, lubricándolas y reduciendo el dolor considerablemente de manera prácticamente inmediata. Se trata de un gran aliado, ya que favorece el movimiento y actúa como protector frente a las posibles cargas.

Mejora y corrige arrugas

El ácido hialurónico al igual que el bótox, hidrata la piel y consigue un efecto reparador. La aparición de las arrugas en su fase principal se retrasa o directamente se evita gracias a este tratamiento. Cuando estas ya han aparecido, al tratar la piel justo en las líneas de expresión o en las imperfecciones se consigue aumentar el volumen de la piel. En los efectos secundarios, solo se aprecia cierta hinchazón en la zona tratada que desaparece al poco tiempo.

Elimina expresiones de tristeza del rostro

El colágeno y la elastina le proporciona a la piel  la cantidad que necesita para reducir los signos de la edad. Se consigue un efecto rejuvenecedor mejorando la calidad de la dermis.

Por todo lo comentado podemos decir que el ácido hialurónico es un componente necesario en el organismo por todas sus propiedades y es importante ayudar al cuerpo a regenerarlo cuando ya no lo produzca por sí solo.