El acné a los 40 años en mujeres es más frecuente de lo que pueda parecer. No cabe duda de que no es una alteración únicamente de adolescentes, sino que puede aparecer en otras épocas de la vida, ¡incluso en los lactantes! Hoy, te contamos un poco más acerca de las causas del acné en adultos, así como el tratamiento adecuado y qué tipo de alimentación debes llevar, ¡toma nota!

Si tengo 40, ¿por qué tengo acné?

El acné es una alteración de la piel, una patología dermatológica con distintas causas subyacentes. Se produce cuando un poro se colapsa parcial o totalmente por una combinación de aceite y células muertas de la piel. Esto puede aparecer en una variedad de formas. Puede ser tan leve como una pequeña mancha desapercibida o incluso puede llegar a cubrir toda tu cara con grandes quistes. Debes saber que, de por sí, hay un gran número de posibles causas, como las farmacológicas (debido a medicamentos), hormonales o incluso por el uso de determinados maquillajes.

Y, ¿cómo se produce exactamente? El acné es el resultado de una glándula sebácea obstruida. Este sebo obstruido forma un quiste blanquecino y endurecido debajo de la piel. Luego, cuando estos pequeños quistes se abren en la superficie de la epidermis, el sebo se oxida y ennegrece, formando puntos negros. Los quistes también se pueden agrietar, causando a su vez una inflamación y dando el temido acné.

Las personas mayores de 40 años pueden tener numerosos tipos de acné: espinillas, puntos blancos, nódulos o quistes. Las espinillas ocurren cuando las células pigmentarias quedan atrapadas en un poro, combinándose con la piel muerta y el sebo.

Cómo controlar el acné en la edad adulta

Sigue cada una de estas pautas para ver mermados los brotes de esta afección dermatológica.

Cambios en alimentación

No hay nada mejor que comer saludablemente y evitar alimentos que puedan producir un exceso de sebo. Se ha visto una relación entre los alimentos excesivamente industrializados, con exceso de grasas no saludables y azúcares añadidos, con la aparición de acné. Así, hoy toca dejar de lado la comida basura y pasarnos al lado saludable. Escoge alimentos ricos en vitaminas y minerales para ayudar a reparar tu piel y que, sobre todo, no alteren tus hormonas.

También, hay muchas referencias que hablan acerca de que el acné puede empeorar tras el consumo de alimentos proinflamatorios, como pueden ser los lácteos, los alimentos con grasas trans (bollería industrial), alimentos con gluten y el chocolate. Sería recomendable que los retiraras de tu dieta durante un tiempo.

Recuerda que ahora el azúcar también puede ser tu mayor enemigo. Es una sustancia muy inflamatoria que también deberías retirar de tu alimentación y sustituir por edulcorantes naturales.

Limpieza facial y maquillaje

La exfoliación y la limpieza son primordiales para librar tu piel de las impurezas que van a empeorar tu condición.

Lo primero que debes hacer es limpiarte la zona afectada en la mañana, al medio dia y en la noche. Recomendamos que utilices jabones y cremas sin aceites ni alcohol, que no resulten agresivas para tu rostro. Además, intenta realizarlo con total suavidad. Puedes utilizar un tónico facial para ayudar a que tu piel recupere su pH neutro.

Con respecto al maquillaje, lo mejor es utilizar aquellos que sean no comedogénicos, es decir, que puedan obstruir tus poros. Además, es preferible que sean libres de aceites u oilfree para evitar aportar un aporte extra de grasa.

Tratamientos estéticos

En un centro de estética profesional también pueden ayudarte a disminuir este temido brote y a controlar los granitos. No cabe duda de que siempre debe estar autorizado y realizado por profesionales que puedan asegurar la máxima eficacia y seguridad del tratamiento.

Por ejemplo, con el tratamiento Biofacial 24 horas puedes ayudar a regenerar la piel de tu rostro alterada por el acné. Es un tratamiento indoloro que impulsa la regeneración y reparación de las células de la piel. Lo mejor es que puede ayudar a disminuir las posibles cicatrices y manchas que pueden quedar tras el brote de acné.

El tratamiento de peeling también puede ayudar a recuperar limpiar tu rostro al punto de calmar este brote. Además, se utilizan componentes activos que pueden reducir la inflamación producida. Existen peelings superficiales, medios e incluso profundos que actúan a muy distinto nivel de tu piel. Pueden ayudar a controlar la producción de sebo, a eliminar la piel muerta y a reducir el tamaño de los poros.

Otros tratamientos complementarios suelen ser la utilización de rayos UVA, controlados con profesional médico, o el uso de medicamentos.

Cuando las marcas ya están presentes en nuestra piel y parece que no existe solución,  siempre se puede hacer a posteriori un tratamiento para las cicatrices causadas por el acné, que se pueden combinar entre ellos para un mayor beneficio.

No cabe duda de que el acné a los 40 puede ser muy tedioso. Sin embargo, es imprescindible que cuentes con ayuda profesional, ya sean dermatólogos y profesionales en medicina estética, que puedan ayudarte. La higiene, los hábitos alimenticios y los tratamientos estéticos son fundamentales para abordar esta patología.