Las alergias de primavera en la piel son más comunes de lo que puede parecer. Aunque es cierto que la primavera es la época del año favorita para muchas personas, para los alérgicos este período suele ser el más temido.

La alergia es una alteración del sistema inmunológico causada por una extrema sensibilidad a un organismo o a ciertas sustancias a las que se está expuesto y que en condiciones normales no deberían causar ese tipo de alteración.

La reacción alérgica puede tener carácter respiratorio, nervioso o eruptivo. La piel es el órgano mayor de nuestro cuerpo y por eso las reacciones alérgicas en ella pueden llegar a ser extremadamente molestas.

¿Cómo son las alergias en la piel?

Las reacciones dérmicas que se producen a consecuencia de la alergia pueden ser de muy diverso tipo. En caso de alergia al sol lo habitual es que aparezcan ronchas, picores e incluso descamaciones.

Tratándose de alergia al polen, lo que ocurre si la piel está en contacto con las plantas que generan polen es que aparezca urticaria. Mientras que en el caso de alergia al polvo lo más habitual es que aparezcan picores y ronchas.

La alergia puede surgir de forma espontánea en personas que nunca la han padecido, por eso lo mejor es consultar con el alergólogo si aparecen síntomas como enrojecimiento de la piel, picazón, ronchas o ardor. Es importante conocer el alérgeno que está provocando la reacción para intentar poner remedio a la situación.

Consejos para evitar las molestias causadas en la piel por la alergia

Las alergias de primavera en la piel deben ser tratadas por un especialista, que valore el tratamiento que se debe aplicar en cada caso concreto. Pero hay algunos consejos que puedes poner en práctica y que te ayudarán a reducir las molestias:

  • Usa fotoprotector: el sol es fuente de vida, pero también resulta muy nocivo para nuestra piel. Utilizar a diario un fotoprotector de factor alto y de calidad no sólo evita que los rayos solares pueden dañar tu piel, sino que además hace que la misma esté menos reactiva frente a los alérgenos.
  • Reduce la exposición al sol: aunque lleves un buen fotoprotector deberías moderar tu tiempo de exposición al sol, procura no superar los 10 minutos seguidos.
  • Cuida la alimentación: el café, el alcohol, el té negro y los alimentos picantes pueden hacer que tu piel esté más sensible, mientras que si sigues una dieta rica en antioxidantes y betacarotenos consigues que tu piel sea más resistente.
  • Bebe agua: una buena hidratación es fundamental para un buen funcionamiento del cuerpo. Todos los expertos aconsejan que tomemos aproximadamente dos litros de agua al día, esto ayuda a nuestro organismo a depurarse y eliminar los componentes alérgenos que existen en el ambiente y que hayan podido entrar en nuestro cuerpo.
  • Pásate al algodón: este material es totalmente transpirable y permite que tu piel respire. En la medida de lo posible intenta evitar las prendas sintéticas o de componentes semi-sintéticos y procura elegir colores oscuros frente a los claros, ya que a la radiación ultravioleta le cuesta más atravesarlos.
  • Cuidado con el sudor: hacer ejercicio siempre le viene bien a nuestro cuerpo, pero si tienes síntomas de alergia en la piel procura quitarte la ropa húmeda de sudor lo antes posible, aclarar la piel y vestirte con prendas de hilo o algodón.
  • Ayuda a tu piel a regenerarse: la piel de nuestro cuerpo se regenera por sí sola, pero no está de más echarle una mano. Puedes hacerlo realizando una exfoliación cada 15 días. Así eliminas células muertas y restos de alérgenos que pueden estar intoxicando la piel.
  • Hidrata la piel: tan importante como hidratarse por dentro es hacerlo por fuera. Después de la ducha diaria aplica sobre la cara y el cuerpo una crema hidratante adecuada al tipo de piel que tengas. Si es posible, elige productos libres de perfumes e incluso libres de colorantes y de parabenos.
  • Presta especial atención al acné: si tienes la piel con tendencia acnéica es probable que hayas notado que en primavera el aspecto de los granitos empeora. Suelen ser más grandes, estar más enrojecidos y hasta picar. En este caso sigue con tu rutina diaria de cuidado de la piel y evita siempre la tentación de tocar el rostro para evitar que la situación empeore.

Remedio de urgencia para la alergia en la piel

Si estás sufriendo una reacción cutánea importante es recomendable que nada más llegar a casa te des una ducha (si lo haces con agua fría ayudarás a calmar el picor) y metas la ropa en la lavadora para eliminar todo resto de polen, polvo o cualquier otro alérgeno. Después aplica una capa generosa de crema hidratante y en caso de que los síntomas sean más graves de lo habitual debes acudir inmediatamente al médico para que te recete una medicación específica para los síntomas que padezcas .