Aunque hoy existen varios métodos de conservación, lo ideal es tomar los alimentos frescos en la época que corresponda. El otoño es un buen momento para saborear los frutos de la tierra que se cosechan de forma paralela a la caída de la hoja. Hoy te proponemos una serie de alimentos de otoño para que empieces el curso con fuerzas renovadas.

La astenia otoñal y la alimentación

La astenia otoñal está relacionada con la reducción de horas de sol, lo que provoca que el organismo no se reajuste como es debido. Las consecuencias son apatía, dificultades para dormir, cansancio y debilidad muscular. Todo esto influye, y mucho, en la alimentación por la que optamos.

En la Antigua China se establecía la diferenciación entre alimentos fríos y calientes, entendiendo que cada uno de ellos era conveniente para una determinada época del año. La astenia otoñal se relaciona directamente con la pérdida de ánimo derivada de la nueva estación.

Por lo tanto, para evitar en la medida de lo posible esta situación, te recomendamos la ingesta de frutas de temporada. Toma la que contengan altas cantidades de vitaminas, proteínas y fibra. Así no dependerás solo de alimentos animales. Además, no dejes de mantener hábitos saludables como hacer ejercicio y no consumir drogas porque facilitarán los reajustes orgánicos.

Alimentos de otoño para incluir en tu dieta

Lo cierto es que cuentas con una amplia oferta de productos de otoño de origen vegetal para incluir en tu dieta, de manera que no tienes por qué renunciar a una alimentación equilibrada durante esta época. Indicamos los casos más habituales de esta época que puedes degustar y que, además, están al alcance de cualquier bolsillo. Ten en cuenta, además, que vas a poder hacer un uso de los productos para preparar platos diversos y variados.

Frutas y verduras para consumir en otoño

  • Setas: hablar de otoño en los bosques españoles es hacerlo de setas. La variedad es ampliamente extensa y, en consecuencia, también los aportes nutricionales. Además, es importante que se conozca la composición de cada una de ellas para evitar intoxicaciones alimentarias. Entre las especialidades más conocidas, podemos destacar los níscalos, el boletus, la lengua de vaca o la colmenilla, con diversas diferencias en el precio según la calidad y la oferta.
  • Calabazas: es uno de los alimentos de otoño más característicos y tiene una gran cantidad de posibilidades. Lo más habitual es su uso en sopas, purés o dulces (el famoso cabello de ángel). Este alimento cuenta con grandes cantidades incorporadas de vitaminas, azúcares, carbohidratos y proteínas.
  • Castañas: el producto de temporada por excelencia. Además de vitaminas, cuenta con fibra, carbohidratos y proteínas, siendo el sustitutivo de la patata en determinadas regiones de España hasta que esta se importó de América. En consecuencia, es una parte imprescindible de cualquier dieta equilibrada, tanto cocidas como en puré o, para los más golosos, en almíbar o marrón glacé.
  • Manzanas: son una de las frutas del principio del otoño y a nadie se le escapa su amplia variedad. Además son muy nutritivas, y aportan numerosas vitaminas y minerales a tu dieta. Si quieres comer fruta en cualquier momento del día y en formatos variados como fresca o en compota, esta es una opción muy interesante.

Los alimentos de otoño son una posibilidad interesante si lo que deseas es energizar tu organismo después del verano y no sentir debilidad. También es importante tener en cuenta los alimentos ricos en colágeno y elastina que recomendamos consumir durante todo el año. Cuando incorpores todos ellos de forma natural a tu dieta, a medio plazo, notarás la diferencia.