Con el paso de los años, la edad se refleja en el rostro. Uno de los efectos de ese avance del tiempo son las arrugas gravitacionales. Son marcas que se forman, al igual que otras imperfecciones, a causa de la edad. Sin embargo, como su propio nombre indica, la fuerza de la gravedad ejerce un papel determinante.

Aunque resulte complejo evitarlas, sí se pueden combatir. Por suerte, en la actualidad la medicina estética ha avanzado mucho y es posible reducir la cantidad de arrugas gravitacionales del rostro.

¿Qué son las arrugas gravitacionales?

Las arrugas gravitacionales son las generadas por la fuerza de la gravedad, esto quiere decir que se forman por el propio peso del tejido del rostro. Aunque también pueden formarse por otras causas, como los cambios bruscos de peso, son arrugas muy frecuentes en las personas con sobrepeso, ya que la flacidez aumenta y el tejido se hace más pesado.

El envejecimiento es, como ya se ha mencionado es el desencadenante de estas arrugas. Con los años se produce una redistribución de la grasa facial además de una resorción (pérdida) de hueso. Esto va a desencadenar cambios en la arquitectura facial provocando flacidez en los tejidos. A ello le unimos el déficit de elasticidad provocado por una disminución de la producción de colágeno y elastina inherente al paso del tiempo.

Este tipo de arrugas se presenta con asiduidad en ciertas zonas como entrecejo, contorno de ojos, párpados, cuello, mejillas y mentón.

Arrugas gravitacionales frente a las arrugas de expresión

A primera vista puede parecer que las arrugas gravitacionales son similares arrugas de expresión, pero no son lo mismo. Ambas comparten aspectos en común como los lugares afectados, el envejecimiento de la piel y la pérdida de colágeno y de elasticidad en su origen.

Sin embargo, las arrugas gravitacionales son arrugas secundarias, mientras que las arrugas de expresión son primarias. Las segundas se forman por la repetición continuada de movimientos faciales. En un primer momento, la arruga de expresión solo aparece cuando se realiza el movimiento muscular, pero a medida que avanzan los años y el movimiento se repite, esta arruga va haciéndose cada vez más persistente y acaba por evidenciarse, incluso, con el músculo en reposo.

Técnicas para la reducción de este tipo de arrugas

La medicina estética contempla el relleno y la reducción de las arrugas como uno de los tratamientos más requeridos de los últimos años. Esto hace que la técnica y eficacia de los tratamientos sean más seguros con resultados sorprendentes. En el caso de las arrugas gravitacionales hay dos recomendaciones clave: el uso de fillers tensores como son hidroxiapatita cálcica y Bioestimulación facial, además de los hilos tensores.

Hidroxiapatita cálcica y bioestimulación facial

Los primeros van a conseguir que la dermis (capa que se encuentra por debajo de la piel) recupere su tensión y elasticidad. Así se promoverá la síntesis de colágeno y elastina. Esto tiene como resultado la recuperación de la arquitectura facial y por tanto una apariencia más joven. Recuperaremos luz en el rostro, formas simétricas, armonía…. No se trata solo de cubrir el espacio que deja la arruga bajo la piel, sino que se persigue un resultado lo más natural posible. En este sentido, el tratamiento se aplica con una aguja o cánula muy fina para corregir las asimetrías del propio rostro y reportar un aspecto renovado pero natural. Tenemos que tener en cuenta que es el propio organismo que bajo la influencia de estos productos produce un neo colágeno autólogo (formado por la propia persona) , así que estamos ante un tratamiento de estimulación biológica.

Hilos tensores

Los hilos tensores, por su parte, son un tratamiento seguro, de los más empleados en medicina estética y de gran eficacia. Se aplica en zonas donde prevalecen las arrugas gravitacionales para mejorar los tejidos, redensificarlos, y por tanto reducir su flacidez. Estos hilos se colocan con una aguja en las diferentes zonas a tratar. Son hilos reabsorbibles de polidioxanona (hilos monofilamentos, Cog Bi, 3 D) o ácido poliláctico (suturas Silhouette) que se insertan en la cara o en el cuello a nivel subdérmico. Con este procedimiento se consigue una restructuración de la zona disminuyendo la flacidez, reduciendo las arrugas y reposicionando los tejidos.

En definitiva, las arrugas gravitacionales, como cualquier tipo de arruga, constituyen imperfecciones y la muestra en el rostro del paso de los años. Pero hay soluciones específicas para poder combatirlas y lucir un rostro rejuvenecido con una piel llena de vida y que recupera su luz.