Es normal tener la barriga descolgada tras una cesárea. Al fin y al cabo, se trata de una cirugía mayor derivada del necesario crecimiento del útero, que crece de 7 a 35 cm, para dejar el espacio suficiente para el desarrollo del feto. La cesárea, es una operación fundamental en los casos en los que no se puede asegurar otra salida segura para el bebé, pero implica cortar tejido como la grasa y la piel y desplazar los músculos abdominales.

Aunque los puntos y las estrías van a perdurarán un tiempo, es normal que se quiera recuperar la figura anterior con rapidez. El volumen del útero disminuirá, pero los músculos se habrán quedado un tanto descolgados. Por lo tanto, se va a notar una cierta flacidez en la tripa. Sin embargo, hemos de señalar que este inconveniente tiene solución. Sigue leyendo lo que te vamos a contar.

¿Puedo hacer ejercicio tras una cesárea?

En primer lugar, has de tener en cuenta que deberá pasar un plazo de tiempo prudencial antes de que realices ejercicios físicos. Se trata de un periodo de tiempo conocido como cuarentena, ya que se prolonga alrededor de cuatro semanas.

Durante la cuarentena la piel y el útero van a ir volviendo a tener sus tamaños normales. Se producen procesos hormonales inversos a los del embarazo que van a propiciar un adelgazamiento de la parte central del abdomen, cuyo tamaño se verá reducido. También se perderán grasas. La cesárea, por los cortes realizados en los músculos anteriores del abdomen, complica estos procesos de recuperación.

Una vez ha pasado la cuarentena, ya podrá comenzar la realización de ejercicios suaves y aeróbicos, como los paseos. Poco a poco será posible aumentar el ritmo y la distancia. Antes de empezar con estas dinámicas habrá que consultar con un médico. Él comprobará que la herida está curada, dará el alta y constatará que no existen contraindicaciones.

Como hemos avanzado, los primeros ejercicios a realizar no deberán ser exigentes. Entre dos y seis meses después del parto, según las condiciones de cada perfil, ya será viable llevar a cabo sesiones de ejercicio más ambiciosas. Y, por otra parte, necesarias para la recuperación de la musculatura del área abdominal.

Primeros ejercicios

Antes de comenzar con los ejercicios para fortalecer el abdomen, hay que recuperar la tensión que se ha perdido en la zona del periné. Nos referimos a los que se van a realizar en la zona pélvica y que, técnicamente, son conocidos como ejercicios de Kegel.

Como estos músculos son complicados de localizar, recomendamos entrenarlos mediante los movimientos que se llevarían a cabo para evitar pérdidas de orina. Son ejercicios relacionados con la contracción y contención de líquidos y gases, los cuales se pueden realizar en distintas series más suaves o tensas. Además, se complementan con un control de la respiración. Tonificar el suelo pélvico, aparte, evitará futuros problemas de incontinencia urinaria.

Ejercicios para reducir la barriga descolgada después de una cesárea

Una vez se ha recuperado el tono mediante las sesiones de ejercicios de Kegel, es el momento de ponerse con los del abdomen. No obstante, un especialista titulado en Educación Física o un médico fisioterapeuta experto podrá informar acerca de si se ha producido una rotura fibrilar en los rectos abdominales. En la diástasis funcional no se da esa rotura, la cual sí aparece en la anatómica, aunque existirá el riesgo.

Cuando se ha detectado la diástasis, los abdominales convencionales están completamente contraindicados, dado que podrían aumentar la separación de los músculos del abdomen. De todos modos, va a ser posible acabar con la barriga descolgada y conseguir un vientre plano mediante los siguientes ejercicios.

  • La bicicleta
    Son unos abdominales que se hacen tumbado boca arriba y con las manos en la nuca. Hay que atraer hacia el pecho la rodilla derecha y elevar el torso para que el codo izquierdo se aproxime a la rodilla. Alterna los dos lados con series de entre diez y quince repeticiones.
  • La silla del capitán
    Sirve para fortalecer los abdominales rectos y oblicuos. Consiste en sentarse tras una silla y estirar las piernas. Después hay que agarrarse a sus patas y contraer los abdominales hasta que se alcen las piernas. Se aconseja hacer de una a tres series de entre doce y dieciséis abdominales.
  • Abdominales con pelota de Pilates
    Vienen bien para trabajar los abdominales rectos. Se hacen apoyando la parte superior del cuerpo sobre la pelota. Esta se utilizará como respaldo para llevar a cabo los abdominales. También es posible, tumbado en el suelo y recostado sobre la pelota, subir las piernas. Posteriormente se coge aire mientras se eleva el torso. Por último, se expulsará este aire de forma relajada. Los expertos recomiendan entre seis y ocho repeticiones.
  • Abdominales
    Hay tres tipos de abdominales tradicionales que van a contribuir a tonificar y fortalecer los músculos de esta zona. Toma nota de ellos: los que se realizan sentado y con los pies en el suelo y las rodillas flexionadas, tumbado y con las rodillas flexionadas y tumbado boca arriba y con las rodillas flexionadas y los pies separados. Entre seis y ocho repeticiones es una dinámica idónea.
  • Abdominales hipopresivos
    Son unos abdominales especiales, que optimizan la capacidad de adelgazamiento. Como su realización es más compleja, tienen que ser enseñados por fisioterapeutas. Se realizan combinando la tracción del diafragma con la apnea. Se elevan los músculos perineales y abdominales y disminuye la presión intraabdominal. Las series a realizar dependerán del entrenamiento que, según cada perfil, aconseje el especialista.

Otros ejercicios para mejorar el físico tras una cesárea

Finalmente, has de saber que, además de las caminatas, existen otros ejercicios básicamente aeróbicos que van a ayudar a recuperar progresivamente el tono muscular tras la cesárea. Destacamos:

  • Natación
  • Ciclismo
  • Aquagym
  • Yoga
  • Pilates

En todo caso, no hay que realizar saltos o movimientos bruscos.

En definitiva, la barriga descolgada tras la cesárea es un inconveniente que puede ser solventado mediante un plan de entrenamiento personalizado y progresivo. No te desanimes si ves que los resultados tardan en llegar, cada persona es un mundo y no todos los ejercicios nos funcionan con la misma rapidez a todas las mujeres.