Los beneficios del sol se deben a que es el responsable de regular nuestro reloj biológico entre día y noche, lo que conocemos como ritmo circadiano. Incluso notamos el efecto de las variaciones de la luz solar en su variación a lo largo del año, por ello nuestro ánimo no es el mismo en primavera que en otoño. No en vano, en la Antigüedad los humanos veneraban el sol, y sin saberlo, utilizaban también su poder curativo.

Hoy en día, nuestro lugar de trabajo está iluminado por luz artificial, bajamos las persianas para ver la televisión o ver mejor la pantalla de nuestro ordenador, pasamos horas nocturnas fuera de casa y dormimos durante el día… Modificar muchos de estos hábitos podría mejorar significativamente problemas como depresiones, insomnio, enfermedades de la piel, falta de vitamina D, etc. En este artículo te descubriremos lo fácil que es utilizar la energía del astro rey para acabar con estos problemas y más.

Los beneficios del sol para el organismo

Antes de aprovechar sus beneficios, no debemos olvidar que nuestra piel no es la misma que la de nuestros antepasados en la actualidad. Nuestra piel ha cambiado a consecuencia de las migraciones y los cambios de los hábitos de vida de los humanos a lo largo de la historia, ahora nuestra epidermis es más clara y sensible a la exposición al sol. Por eso, al final de este artículo te contamos las precauciones a seguir para beneficiarte de las siguientes propiedades del sol para tu organismo.

Mejora la respuesta muscular y la resistencia a pruebas de tolerancia

La luz sol mejora el rendimiento tanto físico como intelectual. Por eso, podemos trabajar mejor y ser más efectivos practicando deporte por el día que por la noche. Se ha comprobado que los niños en colegios con ventanales donde entra la luz solar rinden más que aquellos que utilizan luz artificial. También hay estudios que comprueban que aquellos trabajadores sentados cerca de ventanales por los que entraba luz natural eran más efectivos y, además, dormían 46 minutos más que aquellos que no estaban expuestos a esta luz.

Disminuye la presión sanguínea y mejora la capacidad de trabajo cardiovascular

Tanto la exposición al sol, como el calor disminuyen la presión sanguínea. Esto deben tenerlo en cuenta también las personas con presión arterial demasiado baja, ya que puede acusar los síntomas. Se debe a que ambos producen la dilatación de las arterias. También porque los rayos UVA liberan ácido nítrico en el cuerpo, lo que reduce la presión arterial y también el riesgo de enfermedades coronarias.

Incrementa la respuesta inmunológica y reduce las infecciones respiratorias

La luz natural ayuda a que nuestro cuerpo produzca más defensas, concretamente los glóbulos blancos de los tipos de neutrófilos y linfocitos.

También evita o mejora el estado de las enfermedades autoinmunes gracias a que, como veremos, el sol es necesario para que nuestro cuerpo produzca vitamina D. Así, se evita la enfermedad de Crohn, la esclerosis múltiple y la psoriasis.

Baja el colesterol en sangre y aumenta la hemoglobina

Está demostrado que en las zonas más soleadas existe menor incidencia de personas que padecen enfermedades cardiovasculares, independientemente de los alimentos que consuman. También los valores de colesterol de una misma persona suelen ser menores en verano que en invierno.

Naturalmente esto no quiere decir que podamos «derretir» el colesterol al sol, pero sí es cierto que el sol ayuda a metabolizar el colesterol.

Esto puede deberse a que nuestro cuerpo produce melatonina por la noche, en ausencia de sol, pero solo de manera óptima si descansamos por la noche después de haber estado activos durante el día bajo la luz del sol. La melatonina ayuda a bajar los niveles de colesterol y mejorar la salud coronaria en general. Por tanto, deberíamos mantener el ritmo natural de vigilia-descanso, salir durante el día y dormir por la noche, para mejorar nuestra salud coronaria.

Se ha comprobado también que la luz solar aumenta la producción de hemoglobina. De nuevo podemos comprobar esto, observando que en la mayoría de personas los niveles de hemoglobina son mayores en verano que en invierno.

Mejora la respiración, sobre todo en asmáticos

Un estudio reciente sobre la prevalencia de asma en España realizado con 45.000 niños de diferentes ciudades españolas en las que la incidencia de luz era diferente ha demostrado que los enfermos de asma disminuyen en los lugares donde incide más luz solar.

Además de tener un suave efecto antiinflamatorio, una posible explicación es la necesidad del sol para que nuestro cuerpo sintetiza vitamina D, que mejora la función pulmonar y la respuesta frente a los medicamentos que combaten el asma.

Promueve la síntesis de vitamina D

Como hemos visto en apartados anteriores, el sol es necesario para sintetizar vitamina D. Obtenemos aproximadamente un 80% de esta vitamina gracias a la luz del sol y solamente un 20% mediante la dieta, ya que las cantidades de vitamina D en los alimentos es mucho menor. Se debe a que para obtener esta vitamina necesitamos que los rayos UVA penetren en nuestra piel, por lo que incluso los protectores solares pueden diezmarla, y las personas de piel oscura obtienen esta vitamina más difícilmente que las de piel clara.

Además de los beneficios mencionados, la vitamina D es necesaria para la absorción del calcio en nuestros huesos y dientes.

Recomendaciones para beneficiarte de la luz del sol

  • Exponte lo antes posible a la luz natural: para que tu organismo se ajuste mejor al ciclo natural día-noche, aprovecha los primeras horas de luz diurna. Además, evitarás el riesgo de quemarte en verano.
  • Toma un café al sol. Si te cuesta levantarte por la mañana… ¡energízate con un desayuno y un café al sol!
  • Trabaja cerca de una ventana: como hemos explicado, rendirás más, así que si puedes elegir… ¡cerca de la ventana!
  • Toma un poco de sol cada día. Como todo, es malo en exceso y en la constancia está la clave.
  • Evita luces artificiales antes de ir a la cama: incluyendo la de la pantalla del ordenador y móvil. La televisión con moderación y los libros electrónicos solo si son retroiluminados.

Así verás que, ajustando tu ritmo diario al ciclo del sol día-noche ganarás en salud física y mental de manera muy natural. ¿No crees que es hora de descubrirlo?