Los beneficios del peeling sobre la piel son numerosos, ya que este tratamiento estético permite eliminar células muertas y capas superficiales de la piel deterioradas a lo largo del tiempo por diversos factores. Analizamos  las ventajas más notables y las consecuencias que se notan en la piel.

¿En qué consiste un peeling?

Las capas más superficiales de la piel se estropean con facilidad. Esto se debe, principalmente, a que están expuestas a contaminantes, agentes irritantes, productos que provocan alergias o, incluso, infecciones.

Por tanto, es fundamental renovar estas células cutáneas más superficiales y así conseguir recuperar la estética, pero también la salud de la piel.

Un peeling consiste en un tratamiento que puede ser químico o mecánico para renovar todas las células que conforman las capas más superficiales de la piel. Si los peeling son químicos, se utilizan sustancias como ácidos vegetales (fenol, ácido glicólico o ácido salicílico) que consiguen eliminar estas células. Los peeling de tipo físico o mecánico emplean pequeñas partículas sólidas (generalmente esferas de sílice o aluminio) que, en conjunto con una crema o gel, eliminan restos celulares de las capas externas de la piel.

Todos los beneficios de un peeling facial

Dentro de las ventajas más relevantes sobre la realización de un peeling facial, se pueden destacar las siguientes:

  • Estimula la creación de colágeno. La limpieza de la piel a través de un peeling activa las fibras colágenas, que producen más colágeno y consiguen el efecto visual del «lifting». El colágeno, a su vez, hace que la piel se vuelve más tersa y firme. Además, las nuevas células que se activan generan una gran cantidad de matriz extracelular, un factor fundamental para que la piel se encuentre más flexible y elástica.
  • Acelera el proceso de rejuvenecimiento de las células. Los ácidos vegetales que se emplean en los peeling químicos o bien en las cremas de los peeling físicos, activan a las células. Esto, unido a la eliminación de las células dañadas y muertas, posibilita el rejuvenecimiento celular. Las células se activan y comienzan a dividirse con más rapidez.
  • Aporta luminosidad, rejuveneciendo la piel. La eliminación de las viejas células y la visión de las nuevas, hace que la piel luzca más rejuvenecida. La luminosidad es un efecto inmediato al aparecer células más jóvenes, con mayor hidratación. mejorar la hidratación.
  • Reduce imperfecciones como acné, manchas y cicatrices. El acné se caracteriza por tener un exceso de grasa, al eliminar esta grasa adicional con el peeling, se mejora esta afección: Por otra parte, las manchas y cicatrices se localizan frecuentemente en las capas más externas de la piel. Al eliminarlas, se consigue que la piel luzca más uniforme, siendo también una ventaja para disimular arrugas.

Di adiós a las células muertas

  • Activación del torrente circulatorio. El choque con pequeñas partículas (peeling mecánico) o la activación de nuestra piel con compuestos químicos, hace que la sangre próxima a la piel se active al producirse una inflamación ligera y no dañina a nivel microcelular. Si se activa el torrente sanguíneo, mejorará la absorción de nutrientes y propiedades nutritivas para la piel.
  • Limpia exhaustivamente el cutis. La presencia de células muertas o capas envejecidas en la piel bloquea los poros en muchas ocasiones y la piel no se oxigena correctamente. Al eliminar estos problemas, la limpieza que podemos realizar de la piel es mucho más intensa.
  • Hidrata en profundidad. Al aumentar la matriz extracelular con la producción de colágeno, se consigue que las cremas y productos penetren hasta el interior, aumentando la hidratación. Además, la activación del torrente sanguíneo también afecta positivamente en este punto.

En definitiva, los beneficios del peeling sobre la piel son numerosos. Eliminar las capas superficiales de células estropeadas en la piel nos puede aportar luminosidad, aspecto rejuvenecido, pero también otros factores que mejoran la salud como la oxigenación e higiene.