¡Fuera dilemas! Hay una gran confusión con respecto a la elección entre botox o ácido hialurónico. Si bien ambos tienen el objetivo de mejorar las arrugas, el mecanismo de acción es completamente diferente en cada uno de ellos. Te contamos en qué se diferencian y qué debes tener en cuenta a la hora de elegir uno u otro; aunque recuerda que siempre lo harás bajo el consejo de personal médico.

¿Cómo actúa el bótox?

Hoy en día existen en Europa tres marcas autorizadas que trabajan con toxina botulínica (Azzalure, Vistabel y Bocouture…) para su uso en consulta médica ambulatoria. Por su parte, la denominación de bótox hace referencia al preparado de uso hospitalario con el que se consiguieron las primeras experiencias de desaparición de arrugas perioculares (en pacientes con espasmos involuntarios de los músculos oculares).

El bótox o toxina botulínica actúa relajando los músculos que provocan estas arrugas, pero nunca paralizándolos, como muchos pacientes creen. No es un tratamiento que dé volumen a la zona sobre la que actúa, sino que simplemente relaja la zona tratada, suavizando las arrugas y dando a la cara una expresión de mayor alegría y luminosidad, además de eliminar los signos de cansancio de forma progresiva.

Quizá sea el tratamiento que más satisfacción dé al paciente, ya que es mínimamente agresivo y los resultados son espectaculares, siempre y cuando se utilice en los puntos correctos y por un profesional cualificado. Con solo dos sesiones al año prevenimos, corregimos y mejoramos las arrugas, haciendo nuestro aspecto más juvenil.

La toxina botulínica es apta para tratar el tercio superior de la cara. Se utiliza para rellenar las llamadas arrugas dinámicas, que tienden a aparecer en la frente y el entrecejo, además de hacer desaparecer las patas de gallo, entre otras líneas de expresión facial.

¿Y cómo actúa el ácido hialurónico?

El ácido hialurónico se utiliza también para mejorar y corregir arrugas, pero de una manera totalmente diferente a cómo lo hace el bótox. Se trata de un componente con multitud de beneficios, aquí destacamos los 10 beneficios del ácido hialurónico.

Este producto lo encontramos de forma natural en todo nuestro organismo, incluso hoy en día se utiliza en otras especialidades como traumatología para dotar de almohadillamiento a algunas articulaciones.

El ácido hialurónico es totalmente reabsorbible y, una vez puesto sobre la zona tratada, se va transformando en tejido propio (colágeno, elastina…), lo que nos proporciona una duración más prolongada de los resultados, incluso aunque el producto se haya reabsorbido por completo.

Hay distintos tipos de ácido hialurónico, de mayor o menor tamaño de partícula, que se utilizarán según la zona a tratar y los resultados que queramos obtener. Es un perfecto relleno de arrugas y surcos del tercio inferior del rostro, específicamente para tratar en los pómulos, el mentón y los labios, con el fin de darles mayor volumen.

elegir botox o acido hialuronico

Entonces, ¿bótox o ácido hialurónico?

En resumen, cuando el objetivo es un aumento de volumen, el tratamiento seleccionado será a base de ácido hialurónico. Para unos efectos notable en labios y pómulos, optaremos por ácido hialurónico de mayor tamaño. Sin embargo, para una zona en la que simplemente se ha perdido un poco de tensión y volumen (como las comisuras de los labios…) se usaría el de tamaño medio. En el caso de querer suavizar las arrugas finas e hidratar y tensionar algunas zonas, el más adecuado sería el ácido hialurónico de partícula más pequeña. 

Por el contrario, si se quieren mejorar las arrugas de expresión y las señales del paso del tiempo (arrugas en el entrecejo, frente o patas de gallo) la mejor opción es emplear la toxina botulínica.

Tanto el bótox como el ácido hialurónico son dos tratamientos seguros, poco agresivos y que nos permiten continuar con nuestra vida cotidiana inmediatamente después de su aplicación. Ambos proporcionan unos resultados duraderos y muy gratificantes, pudiendo combinarlos para recuperar el rostro joven y luminoso que todos deseamos.