La toxina botulínica es uno de los tratamientos estéticos más solicitados. ¿El motivo? Está indicado para todo tipo de personas, desde los 30 años hasta edades avanzadas, siendo seguro en todos los casos. Tiene muchos beneficios, y los resultados en los problemas a tratar son completamente visibles desde la primera sesión. Pese a estas ventajas, son muchas las personas que se preguntan si el bótox en las patas de gallo puede ser la solución a este problema estético.

Qué son las patas de gallo y por qué salen

Las patas de gallo son esas arrugas que aparecen en la zona del tercio superior del rostro, justo a los lados de los ojos. Es un conjunto de varios surcos paralelos que se asemejan a las patas de gallo o gallina, de ahí su nombre. Aunque suelen ser finas y son mucho más visibles al hacer gestos como sonreír, pueden llegar a ser realmente molestas a nivel estético, y crear complejos e inseguridades.

¿Por qué salen? Las razones son varias. Lo primero que debemos entender es que el músculo del ojo y los párpados es delgado y plano, con forma de anillo. Gracias a él podemos abrir y cerrar los ojos con nuestros párpados, que ejercen un papel protector del globo ocular.

Cuando nos reímos o forzamos la vista, este músculo no tiene más opción que tomar una forma que no es la suya. Esto propicia que las arrugas se marquen en la zona lateral del ojo, justo bajo las sienes.

La edad es otro de los factores que influyen en la aparición de las patas de gallo, así como una excesiva exposición solar o hábitos de vida poco saludables. Por ello, se marcan mucho más al pasar los 35 años. Aunque hay personas más jóvenes que las muestran, tal vez porque son muy expresivas.

botox patas de gallo

¿Puede el bótox eliminar las patas de gallo?

¿Sirve el tratamiento con toxina botulínica para las patas de gallo? Pues sí, eliminar las arrugas de esa parte del rostro es posible. Conozcamos cómo actúa el tratamiento para solucionar este problema estético.

La toxina botulínica relaja de manera temporal la musculatura responsable de las arrugas perioculares, pero sin afectar a la funcionalidad de los párpados. Es muy recomendable tener en cuenta la movilidad de otras zonas vecinas implicadas en las arrugas que rodean la mirada, ya que un tratamiento equilibrado conseguirá resultados más naturales y duraderos.

Al relajar el músculo orbicular de los ojos, se deja que la piel recupere su posición original, eliminando así las molestas patas de gallo. Hay que recordar que los tratamientos de medicina estética deben ser llevados a cabo por profesionales, para evitar problemas y conseguir buenos resultados: una piel más luminosa, natural y expresiva.

Los efectos se notan tras la primera semana de haber aplicado el tratamiento, y dubotoxran entre 4 y 6 meses. Así, con ir dos veces al año, mantendremos el aspecto tan deseado que hemos conseguido tras eliminar esas pequeñas arrugas. Cada sesión dura solo unos 15 minutos, y en muchos de los casos los resultados aparecen ya tres días después.

¿Y cuáles son los resultados que veremos?

Ya sabes que un tratamiento con toxina botulínica para eliminar las patas de gallo es realmente efectivo. El número de sesiones que necesites dependerá de cuán marcadas estén tus arrugas de expresión, y de los resultados que quieras lograr. En nuestros centros te haremos un examen personalizado y así sabremos los pasos a seguir para mejorar el aspecto de tu rostro.