La cirugía de papada es una de las intervenciones quirúrgicas más comunes en la actualidad. Muchas mujeres y hombres se someten a este tratamiento para retirar el exceso de grasa en la parte baja del mentón y el cuello. Para eliminar este exceso de grasa acumulada se puede recurrir al quirófano, pero también hay otras alternativas. Además, es importante tener en cuenta que hay casos en los que será más beneficiosa esta operación que en otros y, sobre todo, en los que dará mejores resultados.

Cuándo debo someterme a cirugía para la papada

Lo primero que hay que saber sobre este tipo de cirugía es que se trata de algo exclusivamente estético, pues la papada no interviene en la salud. Si bien es cierto que esta intervención es de las más solicitadas, porque esta acumulación de grasa es muy antiestética y molesta, por lo que multitud de personas quieren deshacerse de ella.

Antes de someterse a la cirugía hay que tener en cuenta varios puntos. La edad a la que suele comenzar a formarse se sitúa sobre los 35 años. Es un momento en el que la piel ha dejado de producir colágeno y la elasticidad se va perdiendo poco a poco. Esto provoca que la grasa se acumule y la piel esté más flácida. También, la genética es un valor muy importante en esta ecuación y es que, dependiendo de la propensión genética, desarrollaremos más o menos papada.

Además, el exceso de peso es otra de las claves de las que depende la papada. Al fin y al cabo este abultamiento es una acumulación de grasa bajo el mentón, cuanta menos grasa se tenga en el cuerpo. menos se acumulará en esta zona. El sobrepeso trae consigo el desarrollo de la papada. Por eso, una de las mejores situaciones para la operación de la papada es si se tiene un peso adecuado pero se padece de este abultamiento por genética y otras razones.

Las diferentes cirugías según el tipo de papada

Hay diferentes intervenciones para cada tipo de papada. Cuando se trata de acumulación de grasa se puede eliminar empleando una liposucción o extrayendo la grasa mediante una incisión por debajo del mentón.

Cuando se trata de mejorar la flacidez de la piel de la zona se necesitará un lifting que vaya en función del grado de flacidez. Se realizará a través de unas incisiones por detrás de la oreja para poder estirar todo el óvalo facial.

En cualquier caso, si te preocupa la papada y quieres mejorarla con una cirugía, lo mejor es acudir a una de nuestras clínicas y consultar con médicos especialistas en cirugía estética para que te diagnostique y asesore en el mejor tratamiento. Así podremos ayudarte y explicarte el proceso, resolviendo todas tus dudas.

Cómo corregir mi papada sin intervenciones quirúrgicas

La edad, la acumulación de grasa y peso, y la genética son los causantes principales de la papada. Para eliminarla, la cirugía es uno de los métodos más empleados y seguros. Sin embargo, no deja de ser algo invasivo y un procedimiento que no todo el mundo está dispuesto a pasar. Por eso, hay otras formas de poder reducir la papada y, sobre todo, de evitarla.

Ejercicios sencillos para mejorar la papada

Hay ejercicios variados que se pueden hacer a diario, en casa, de manera sencilla que ayudan a mejorar el estado de la tan molesta papada sin tener que recurrir a la cirugía. Además, con estos ejercicios se puede prevenir la aparición de la papada y así tener un cuello más firme y tonificado.

Con esta serie de ejercicios podrás prevenir y mejorar el estado de tu papada e incluso, dependiendo de cada caso, puedes llegar a reducirla y no necesitar de una intervención quirúrgica.

  • Alcanzarte la nariz con la lengua. Este sencillo ejercicio, algo que todos hemos intentado de niños, ayuda a tonificar los músculos de debajo del mentón y el cuello para que estén menos flácidos. Con la lengua debes intentar tocarte la punta de la nariz mientras tienes los labios relajados. Repetir 5 veces.
  • Lanza un beso al cielo. Estira bien tu cuello hacia arriba como mirando al cielo y haz el gesto con los labios de lanzar besos, juntándolos y haciendo fuerza. Repítelo a diario en secciones de 3 con 10 repeticiones cada vez.
  • Ejercítate con una pelota. Sitúa una pelota de tenis debajo del mentón y haz fuerza para retenerla, así los músculos se fortalecerán.
  • Sonrisa invertida. Haz fuerza con los músculos del cuello para crear una sonrisa invertida, aguántala 10 segundos y repite tres veces al día.

La acumulación de grasa debajo del mentón, o papada es antiestética y molesta para muchas personas. Por eso, la cirugía es recomendable en muchos casos, pero, si no quieres pasar por quirófano siempre puedes probar con los ejercicios de fortalecimiento.