Con el paso de los años, la pérdida de colágeno en tu piel se hace evidente y provoca que tu piel aparezca flácida y descolgada. El colágeno para la piel flácida puede servir para recuperar un aspecto más saludable y joven, por lo que es imprescindible que conozcas algunos métodos para activar esta proteína.

¿Por qué es importante el colágeno para la piel flácida?

¿Sabías que al menos un 75 % de nuestra piel está compuesta de colágeno? Ya desde la temprana edad de 20 años, perdemos alrededor de un 1,5 % de esta proteína al año. Al final, esto puede convertirse en un gran problema.

Como el colágeno es una proteína, sus componentes básicos son los aminoácidos. Los aminoácidos se asimilan cuando las proteínas que comemos, como la carne, el pescado y los productos lácteos, se descomponen. Estos aminoácidos sintetizan  otras proteínas, como aquellas que sirven para la cicatrización de heridas, la reparación muscular o para producir el mismo colágeno. Sin embargo, la producción de colágeno disminuye con la edad, lo que causa uniones más débiles entre las células y la matriz intersticial. Por eso, la piel se vuelve más arrugada y las articulaciones se vuelven menos estables con la llegada de la vejez.

Y, ¿cuándo empezamos a perderlo?

¿Qué es lo que causa exactamente esta pérdida? En muchos casos, es totalmente fisiológica. Los factores ambientales, como los rayos UVA, pueden ocasionar que el colágeno se descomponga, al igual que los hábitos perjudiciales y el estilo de vida como fumar. Por esta misma razón, los antioxidantes, como la vitamina C, son tan importantes para la estabilidad de esta codiciada proteína.

Cómo aumentar y mantener la producción de colágeno

Puedes llevar a cabo alguno o varios de estos tratamientos tan novedosos para potenciar la proteína.

Nutrientes imprescindibles para el colágeno

Una forma natural de intensificar tu producción de colágeno es a partir de los nutrientes. Por ejemplo, puedes aumentar tu ingesta de vitamina C con abundantes frutas y verduras fresca, lo que ayudará a estimular tu producción de colágeno.

Por otro lado, nuestra piel lucha constantemente contra el daño de los radicales libres durante la exposición a altos niveles de estrés, contaminación y alimentos procesados, y estos radicales causan daño al colágeno. Para combatir este daño y proteger tu colágeno, debes tomar alimentos que sean ricos en coenzima Q (como con la caballa), Vitamina E (alto contenido en las almendras) y mucha Vitamina C (frutas cítricas).

Tratamientos orales y cremas

Existen muchas pastillas orales para poder aumentar la ingesta de los anteriores componentes. Suelen venderse sin receta médica y sirven para tratar la piel desde lo más profundo.

Por otro lado, algunas cremas específicas también pueden ser muy útiles. Si tu piel ha lucido cansada y agotada últimamente, intenta darle un impulso con una crema antienvejecimiento. Muchas de ellas cuentan con varios ingredientes ricos en nutrientes y extractos florales, ayudándote a combatir los radicales libres, aumentando la producción natural de colágeno y estimulando la renovación celular saludable.

Existen también cremas con colágeno hidrolizado, con las que se pretende que el componente se absorba y asimile fácilmente a través de tu piel. Así, puede ayudar a revertir algunos de los signos visibles del envejecimiento y eliminar las arrugas y cicatrices.

Tratamientos estéticos

Son muchos los tratamientos actuales los que pueden ayudarte a estimular el colágeno o a mantenerlo.

El tratamiento llamado Bio Nutri Lift está basado en la hidro ingeniería facial y en la bionutrición. Aporta una nutrición al completo a tus tejidos tegumentarios, mientras ayuda a eliminar los agentes resistentes que puedan provocar el envejecimiento. Recuerda que el colágeno ya se encuentra presente en tu mismo organismo, concretamente en tus articulaciones, cartílagos, tejido celular, entre otros. Con este tratamiento se puede reactivar el colágeno y ayudar a devolver la salud deseada a tu piel.

Por otro lado, la radiofrecuencia facial es una técnica que no emplea agujas y que utiliza las mismas ondas de radio para estimular el drenaje linfático, la circulación y la formación de colágeno y elastina. Asimismo, la mesoterapia facial también se considera una técnica para poder rejuvenecer, al inyectarse un cóctel de sustancias que permiten nutrir desde lo más profundo tu piel.

El tratamiento de hilos tensores también está siendo muy demandado, especialmente porque favorece la producción natural de la proteína y mejoran notablemente la flacidez del rostro.

Por último, el tratamiento con luz intensa pulsada (IPL) puede mejorar eficazmente los signos del envejecimiento. Este tratamiento suele combinarse con la mesoterapia facial para conseguir regenerar y estimular la piel o incluso con el tratamiento de Plasma Rico en Plaquetas para regenerar los tejidos.

No cabe duda de que es importante abordar la flacidez en la piel desde su origen: potenciando el colágeno e intentando aumentar su concentración, siempre en la medida de lo posible. Es importante que también protejas tu piel frente a los tóxicos ambientales que descomponen el colágeno y otras células sanas.