Los hombres deben cuidarse la cara de manera distinta a las mujeres, pues cada sexo tiene un tipo de piel determinada. No se deben utilizar los mismos productos, cuidados y tratamientos entre ellos. Con algunos cambios en el estilo de vida o en la alimentación, podrás notar cambios en cuestión de poco tiempo. Veamos algunos consejos sobre cómo deben cuidarse la cara los hombres, ya que cada vez son más conscientes de la necesidad de realizar estos cuidados y de sus ventajas.

Diferencias entre la piel del hombre y la piel de la mujer

La principal diferencia entre ambos es que el hombre tiene testosterona y, por tanto, una mayor cantidad de grasa. Además, la piel del hombre es un 25% más gruesa que la de la mujer y produce más colágeno. Esto lleva a que las líneas de expresión se retrasen más en su aparición, pero cuando llegan se marcan mucho más.

Cuidado integral de la piel

El tipo de piel más común entre los hombres es la piel mixta. Hay muchos brillos y poros dilatados tanto por las mejillas como por la nariz y la frente, y esto, junto la sudoración, puede llevar a la aparición de muchos puntos negros y, sobre todo, muchas espinillas.

Por estas razones, hay que llevar una rutina diaria de cuidado facial, para evitar posibles imperfecciones en el futuro o para corregir las que han aparecido hasta ahora. Esta rutina es muy sencilla y consiste en tan solo cuatro rápidos pasos que te dejarán como nuevo.

Paso 1. Limpia tu rostro adecuadamente

En primer lugar, moja tu piel con agua tibia, que abrirá tus poros y hará cuando apliques el producto que utilices para limpiar quede espumoso lo que te permite realizar una limpieza más a fondo. Recuerda, el agua no puede estar muy fría porque no funcionará, ni muy caliente porque tu piel puede irritarse. No uses toalla, ya que con ella lo único que puedes conseguir es que del roce se te irrite la piel y queremos lo contrario: la salud de esta.

En segundo lugar, exfolia tu rostro para eliminar la piel muerta y la suciedad. Elige limpiadores y exfoliadores que no tengan alcohol, de lo contrario podrías hacerte daño. Después de exfoliarte, vuelve a limpiar sólo con agua tibia. Esta vez sécate con una toalla, pero sin frotar, dando golpecitos.

A continuación, si tienes la piel seca, utiliza crema hidratante. Si, por el contrario, tu piel es normal, utiliza una loción. Si tu piel es grasa, utiliza gel.

Paso 2. Aféitate adecuadamente

Humedece el rostro con agua caliente antes de usar el gel de afeitar. Además, aplícate cremas de ácidos grasos, de lanolina o de parafina con los que podrás reblandecer el vello. Hazlo con una rasuradora de una o dos cuchillas, que son las que mejor evitan la irritación. Luego, aplica hamamelis para evitar irritaciones o rojez y estirar tu piel.

Paso 3. Mantener la salud de tu piel mediante una dieta saludable

Hay que consumir bastante vitamina A. Así, la piel se mantiene firme y regenera la piel. Se encuentra en productos como lácteos, zanahorias o cereales.

También es bueno incluir alimentos antioxidantes como bayas, fresas, moras, arándanos… unidos a un refrescante té verde. Te ayudarán a que las células de tu piel no terminen dañadas.

Es importante que el omega 3 que esté presente en la dieta, ya que hidrata y refuerza la piel. Salmón o nueces pueden valer para cubrir este paso.

Evita el exceso de alimentos azucarados y de azúcar en general, ya que ésta desencadena el envejecimiento antes de tiempo.

Y por último, pero no menos importante, debes beber agua. Hay que mantenerse hidratado tanto por dentro como por fuera, pero sobre todo por dentro. Así podrás limpiar residuos de la piel y mantener las células hidratadas. Hay que beber una cantidad aproximada de ocho vasos al día.

Paso 4. Estilo de vida saludable

Aparte de la dieta, la correcta manera de afeitarse y de la limpieza de la cara, hay que mantener un estilo de vida saludable para que todo el proceso funcione a la perfección.

En primer lugar, debes utilizar protector solar en tu piel siempre que estés expuesto al sol, ya que este podría irritar tu piel o hacer daño a las células. El sol también agrava los puntos negros y puede provocar arrugas.

Por otra parte, procura no fumar. Si lo evitas, tu piel te lo agradecerá, ya que así mantendrás los nutrientes que el tabaco pueden quitarte.

Combate el estrés si lo tienes o intenta prevenirlo. Durmiendo ocho horas diarias, escuchando música relajante, leyendo, viendo películas. Lo que más te guste. Todo sirve si sientes que evita que tengas estrés.

Haz ejercicio. El ejercicio conseguirá que tu sangre fluya mejor y que tu piel se vea más joven desde fuera.

Estos son algunos pasos para que los hombres sepan cuidar su piel. Si los sigues conseguirás los resultados que necesites. No olvides que si observas algún problema o notas algún cambio en tu piel tienes que consultarlo con un dermatólogo.