Parece que cuidar los pies sea aún más importante durante el verano. Es en esta época del año cuando están más expuestos a las agresiones externas y se resecan con asiduidad. La piel de los pies es mucho más gruesa y menos grasa que la de las otras partes del cuerpo, por lo que se deshidrata con facilidad.

El uso de calzado abierto y las altas temperaturas favorecen aún más esta sequedad, sobre todo en la parte de los talones que se agrietan con facilidad. Si has descuidado tus pies este verano y quieres que recuperen su aspecto saludable, te animamos a seguir leyendo.

Consejos para cuidar los pies después del verano

Nunca está de más acudir a un especialista para que revise el buen estado de salud de nuestros pies, sobre todo si observamos grietas profundas, uñas dañadas o callosidades. Visita a tu experto de confianza si crees que esta parte de tu cuerpo no pasa por el mejor momento o si sientes molestias.

A continuación, te ofrecemos unos sencillos consejos para que puedas mimar tus pies y recuperar su suavidad y bonita apariencia.

Exfolia los pies

Exfoliarlos nos va a ayudar a eliminar las células muertas que hay sobre la piel. Cuando la piel está tan seca que llega a agrietarse, la exfoliación va a permitir que se eliminen las impurezas y que la epidermis se regenere más rápido.

Se recomienda exfoliar los pies, con mayor incidencia en los talones, una vez por semana. Para hacerlo debes utilizar una piedra pómez y masajear en círculos. Puedes acompañar este masaje con algún exfoliante.

Sécalos bien

Aunque parezca una obviedad, la realidad es que muchas veces, ya sea por prisas o por descuido, no secamos bien nuestros pies. La humedad trae muchos problemas a la salud de estos, ya que así se dan las condiciones perfectas para la aparición de hongos o heridas. Cuando te los seques, asegúrate de que todos los espacios interdigitales queden bien secos.

Hidrátalos

Unos pies hidratados, aparte de estar suaves al tacto, serán más resistentes frente a rozaduras y posibles apariciones de ampollas. Hidratarlos de la forma adecuada es la manera de evitar la aparición de las molestas y antiestéticas grietas en los talones.

Para disfrutar de una piel hidratada se aconseja aplicar crema hidratante todos los días tras lavar tus pies. Si tus rutinas diarias no te permiten hacerlo a diario, por lo menos deberías hidratarlos 3 veces por semana.

Masajea los pies

Los masajes en los pies aportan interesantes beneficios. Sirven para aliviar el estrés, el dolor y mejorar la circulación, entre otras bondades. Hacerte tu propio masaje es muy fácil, por lo que vale la pena ofrecerse ese momento de cuidado personal. Un relajante masaje antes de acostarte te ayudará a conciliar el sueño.

Calcetines, plantillas y calzado

Elegir calcetines y calzado adecuado es una pieza clave para la salud de tus pies. Los expertos desaconsejan calzarse sin calcetines. Si los vas a llevar, elige calcetines con un alto porcentaje de algodón, ya que los materiales sintéticos favorecen la sudoración. Es buena idea utilizar plantillas, ya que ayudan a mantener los pies secos.

En cuanto al calzado, este debe ser cómodo y anatómico. No se recomiendan zapatos con tacón alto ni totalmente plano, tampoco estrechos o rígidos.

Tips para unos pies perfectos durante el otoño

El cuidado de los pies no debería ser solo algo que nos preocupe en verano o cuando éste acaba y nuestros pies sufren. La mejor manera de mantenerlos sanos es cuidarlos durante todo el año. Así que, una vez hemos recuperado su buen estado, es momento de seguir sus cuidados en otoño.

Sigue estos consejos para gozar de unos pies impecables:

  • Lávalos con agua tibia y jabón neutro. Con ayuda de los manos asegúrate de lavar bien los espacios interdigitales. Con una vez al día es suficiente. Recuerda que una limpieza exagerada puede destruir la protección contra infecciones.
  • Si sufres de sudoración o existe mal olor, se recomienda utilizar desodorantes en polvo. Aplícalos sobre cada pie y en el interior de los zapatos y zapatillas.
  • Seca concienzudamente toda la superficie del pie. Haz especial hincapié en los olvidados espacios entre los dedos.
  • Aprovecha el momento después de la ducha para cortarte las uñas. En ese momento están más blandas y será más fácil.
  • No olvides revisar tus uñas de vez en cuando. Si se oscurecen, cambian de color o aumentan su grosor podría significar que hay hongos.
  • No descuides las rozaduras y ampollas. Cuando aparecen, es importante curar bien las ampollas inmediatamente para evitar que se infecten.

La buena salud de los pies es imprescindible para sentirnos bien y poder realizar todas nuestras actividades diarias. Al fin y al cabo, son la herramienta que usamos para movernos cada día. Cuidar su bienestar nos va a ayudar a mantenernos activos. Te animamos a seguir y aplicar estos consejos en tus rutinas de higiene y cuidado personal.