La depilación láser en lunares causa tanto curiosidad como preocupación en una persona antes de realizarse este tratamiento estético. Esto es debido al desconocimiento en general y a falsos mitos en particular, pero en realidad no existe ninguna relación entre depilación láser y melanoma y por tanto no existe riesgo al seguir este tratamiento.

¿Cómo afecta la radiación a los lunares?

Existe posibilidad de que los lunares puedan malignizarse debido a la radiación lummínica, pero no a cualquiera, sino que existen algunos determinados tipos que son los que causan estos trastornos. El principal riesgo es la exposición a la luz solar sin protección y, sobre todo, a las radiaciones ultravioletas B.

En este punto, es necesario hablar de las diferencias entre el láser y la luz solar, puesto que no tienen nada que ver:

  • El sol es una estrella cuya radiación luminosa abarca todo el abanico de frecuencias existentes, incluyendo las radiaciones ultravioletas B o UVB que se mencionaban anteriormente.
  • El láser de diodo, en cambio, sólo abarca una determinada frecuencia muy definida y controlada. Si se habla, por ejemplo, del caso de un láser alejandrita, su longitud de onda es de 755 nanómetros y en el caso de un láser de diodo, la longitud de onda sería de 810 nanómetros.

Vistos los espectros de luz, la posibilidad de que una célula pueda malignizarse debido a un tratamiento con láser es similar a la que se puede tener mientras se escucha un aparato de radio tradicional con sintonía FM/AM. Es decir, nula. Y si a los espectros específicos de la luz se les añade el contar con un buen profesional a la hora del tratamiento, que utilice todos los parámetros adecuados en cuanto a duración de pulso e intensidad de aplicación más un uso correcto del manípulo y que emplee todas las medidas preventivas pertinentes, esa posibilidad como hemos indicado es inexistente.

Acción del láser sobre lunares

Es importante mencionar que el único riesgo que se puede encontrar al realizar la depilación láser sobre lunares deriva de la capacidad de absorción de la energía, que aumenta cuanto más oscuro sea el objetivo. Al ser los lunares más oscuros debido a la melanina, es necesario que el profesional evite pasar el manípulo sobre ellos y, además, protegerlos de alguna manera para aumentar al máximo la seguridad, y no provocar algún tipo de lesión térmica (quemadura), que es lo máximo que se podría provocar.

Si se utilizase un aparato de láser por manos que no sean profesionales, cabría la posibilidad de administrar la energía en el centro de un lunar y dar lugar a una gran absorción de la misma que puede provocar quemaduras locales. Para evitar este riesgo, siempre se debe acudir a un experto que “esconderá” los lunares con un lápiz blanco y se asegurará de que el riesgo sea cero.

De esta forma se tiene la certeza de no poner en riesgo la salud celular, ya que además de que la luz del láser está muy controlada al poseer una única longitud de onda en una única dirección (unidireccional), se minimiza el riesgo de absorción por las zonas más oscuras.

¿Qué puede pasar si en una sesión de depilación láser no se ocultan los lunares?

El láser funciona realizando un impacto en las zonas más oscuras, las cuales en el caso concreto de la depilación se focalizan en el vello. En caso de que el manípulo o cabezal se pase por los lunares, aunque sea por accidente, la acción de la luz sobre la cantidad de pigmento presente en ellos puede hacer que se difuminen o incluso que se destruyan.

Esto no es un problema cuando hablamos de lunares, ya que no implica nunca una posible malignización de los mismos, pero no es una técnica que deba usarse para conseguir ese objetivo. Para eliminar lunares o manchas hay otras técnicas más específicas. Antes de proceder a cualquier tipo de eliminación de una lesión pigmentada se debe acudir a un dermatólogo para que confirme que, efectivamente, el diagnóstico es correcto y valore las diferentes formas de eliminarlo.

De cualquier modo, ya que al utilizar el láser para la depilación no se pretende eliminar o tratar ningún tipo de lunar, es sumamente aconsejable protegerlos con un apósito o pintándolos de blanco (color que, a diferencia del negro, apenas absorbe la energía administrada por el láser), para escudar la melanina subyacente.

¿Qué puede pasar si se aclaran los lunares tras una sesión de depilación láser?

Ya se ha hablado de la importancia de proteger los lunares en la capa superficial para evitar una pérdida de pigmento. En algunos casos en los que no se han protegido, se suelen oscurecer y de forma posterior se despigmentan.

Es normal que el nevus o lunar vuelva a aparecer con el paso del tiempo, puesto que el pigmento persiste en las capas más profundas de la piel, pero si no era un nevus sino una mancha de sol o léntigo, en muchos de los casos, no volverá a aparecer.

En conclusión, aunque no es recomendable incidir con el láser sobre los lunares, no existe ningún riesgo en caso de que esto suceda. Es otro de los falsos mitos sobre la depilación, como el de que provoca cáncer.