A la hora de hacer una dieta en verano, siempre nos da algo de pereza. Pero hay que cambiar esa actitud si queremos estar más ágiles y sanos. Una correcta dieta mediterránea puede ser tu gran aliada para el resto de tu vida, además de contar con alimentos muy saludables, están deliciosos, así que no hay ningún “pero” para ponerse manos a la obra y empezar desde hoy mismo.

Recetas sabrosas frente al calor

Comer sano no significa comer algo insípido y sin elaboración. Hay muchas maneras de comer bien con alimentos saludables que nos ayuden a soportar las altas temperaturas. Lo que más apetece en verano es la comida fresca y de fácil digestión, por eso la fruta y la verdura es indispensable en el día a día.

En el desayuno puedes incluir un yogur natural, que además de ser muy sano y aportar calcio y proteínas, te ayuda a hacer mejor la digestión y a sentirte bien durante toda la mañana. Si quieres hacerlo aún más refrescante, añade el yogur en un bol, junto a trozos de fresa y melocotón. Espolvorea un poco de avena, azúcar moreno y coco rallado. Un desayuno completo, sano y delicioso.

Si te apetece algo salado, puedes preparar unas tostadas con tomate natural y lonchas de pavo o pollo. Estas carnes blancas tienen pocas calorías, son altas en proteínas y bajas en grasas. Completa tu desayuno con un zumo de naranja y alguna onza de chocolate para poner el final dulce que te pondrá las pilas para empezar bien el día.

¿Qué preparo para comer?

En verano hay muchas recetas rápidas y fáciles que pueden sacarte de más de un apuro. Puedes tener siempre en la nevera un buen gazpacho o salmorejo, así podrás acompañarlo con otro tipo de alimentos para completar el almuerzo. Con un vaso de gazpacho, estamos consumiendo todo tipo de hortalizas, como tomates, pepino, cebolla, pimiento, ajo y, muy importante, aceite de oliva virgen extra, además de aportarnos todos los componentes minerales que eliminamos por el sudor, intenso cuanto más calor hace.

Como segundo plato puedes preparar un arroz integral con pollo y verduras. Incluye calabaza, zanahoria, calabacín, pimiento, puerro y berenjena para que esté más sabroso. Pasa el pollo por la plancha para dorarlo y añádelo después a tu arroz. Como postre una rodaja de sandía o melón será lo más refrescante.

En toda dieta de verano no pueden faltar las ensaladas. Son muy frescas y permiten añadir todo tipo de alimentos, incluso queso o pavo en taquitos para hacerla más completa. Una buena receta veraniega consiste en añadir a estas ensaladas patata cocida. Es lo que se llama una ensalada de verano, que con unas buenas aceitunas y las hortalizas que más te gusten, estarás tomando un plato delicioso y muy saludable.

Cenas ligeras para dormir mejor

Para terminar el día, qué mejor que alimentos suaves que nos faciliten la digestión y nos ayuden a conciliar mejor el sueño. Si tienes mucha hambre, mal hecho, porque eso significa que no has merendado (ya sabes que tienes que hacer cinco comidas al día) y te apetecerá comer lo primero que te encuentres en la despensa, junto a un buen trozo de pan ¿verdad?

Si esto te suena familiar, ya sabes lo que no debes hacer la próxima vez. En tu dieta de verano tienes que cenar ligero, por eso es importante haber comido un par de horas antes algo de fruta, batidos, queso o yogur.

Para continuar con nuestro menú, puedes preparar un salmón al horno con patatas y zanahorias. Este pescado es perfecto para hacer bien la digestión, además de contar con altos niveles de omega 3. Cocinar en el horno es la mejor manera para evitar el exceso de grasa en los alimentos y consumirlos con menos calorías, ya que al pasarlos por la sartén engordan más.

Para completar tu cena, puedes beber otro vaso de gazpacho añadiendo algo más de agua para que resulte más refrescante y te ayude a depurar el cuerpo. Como postre, el yogur es la mejor opción, pero si eres amante del queso, también puedes cortar unos trozos de queso tierno y añadir aceite de oliva y orégano para que estén más sabrosos.

La mejor bebida para el verano

Seguro que te encanta tomar bebidas gaseosas en verano, pero tienes que saber que producen más sed al rato de consumirlas, ya que tienen altos niveles de azúcar. Si quieres beber sano, toma agua para hidratarte y calmar la sed. No hace falta que esté helada, simplemente fresca. En las comidas y cenas, es la mejor bebida que puedes tomar.

Si estás aburrido de beber siempre lo mismo, puedes probar la gran variedad de infusiones para el verano o  preparar agua de frutas en casa. Añadiendo rodajas de limón, naranja, fresas y menta, puedes tener un agua con sabor muy refrescante. También se le puede agregar alguna especia como la canela, que dará al agua de sabores un toque diferente. Es la mejor manera de completar tu dieta de verano y tomar algo con un sabor natural.

 

Gracias a todos estos consejos conseguirás que no gane la batalla la pereza cuando se trate de cuidarnos. Además puedes echar un vistazo a los trucos para no engordar en vacaciones ya que el verano es la época del año en la que más se engorda, pero se puede poner remedio con los tips que te damos.