Historia de la depilación láser

La tecnología láser comenzó a emplearse especialmente en el campo de la oftalmología y también en el dermatológico, ya que conseguían gracias a haces de luz intensa,  técnicas de fotocoagulación. Posteriormente, al observar que el láser era capaz de cortar acero, se planteó su uso en cirugía y microcirugía (neurología, cirugía otológica, entre otras), para cortar tejidos orgánicos de manera limpia, fina y tajante, escogiendo el grosor del rayo de luz deseado.

Observando dichos resultados, se fue barajando la idea de aplicar el láser sobre los tejidos para estimularlos biológicamente, consiguiendo resultados tales como la depilación definitiva del vello, tratando desde la raíz el folículo piloso con un láser de baja potencia.

En 1996, el Congreso Nacional Americano de Láser realizó, por primera, vez una ponencia extensa sobre la aplicación del láser para la eliminación del vello. La efectividad y la demanda social que acompañaban a la depilación provocaron el desarrollo frenético de esta tecnología. De este modo, comenzó a emplearse el láser en medicina estética y, a día de hoy, dicha aparatología continúa avanzando para lograr los mejores resultados en depilación láser o en tratamientos como el rejuvenecimiento facial, eliminación de manchas, eliminación de tatuajes, etc.

El uso de esta tecnología debe realizarse bajo la supervisión de un especialista. Por dichas razones, en los centros Hedonai nunca comenzamos un tratamiento láser si no se lleva a cabo bajo la supervisión de un profesional adecuadamente formado.