El verano es la época de mayor exposición solar y, por ello, debemos tomar una serie de precauciones para proteger la piel de la radiación y evitar enfermedades cancerígenas:

–  Aumenta progresivamente cada día el tiempo de exposición. Así, preparamos la piel para soportar el sol.

– Échate protección solar media hora antes de exponerte al sol para que la piel absorba la crema y surta efecto.

– No olvides mantener tus niveles de hidratación, ya que has de mantener tu piel hidratada y tu cuerpo con energía.