La hidratación en verano es particularmente importante, pues en esos días cálidos estamos expuestos a no beber agua en cantidad suficiente. Todos, pero especialmente los niños y las personas mayores, podemos deshidratarnos fácilmente cuando las temperaturas son elevadas, ya que sudamos de una manera excesiva. Pero en cualquier época del año, aún en invierno, debes acordarte de beber suficientes líquidos cada día, ya sea que estés haciendo ejercicio o que estés inactivo físicamente. Beber con frecuencia es una necesidad vital y es indiferente que tengas o no tengas sed, pues cuando aparece, la deshidratación ya se ha instalado en tu organismo.

La hidratación en verano

El organismo pierde agua de varias maneras: mediante la respiración, las evacuaciones, la micción y el sudor. En los días con altas temperaturas, los mecanismos de regulación de la temperatura corporal son más activos y la cantidad de sudor que producimos se incrementa notablemente. Por ello, es imprescindible que beber líquidos con frecuencia durante el verano.

¿Qué beber para hidratarnos?

Entre las bebidas aconsejadas para hidratarse están las que no solo te brindan el agua necesaria, sino también otros compuestos. Las bebidas para deportistas contienen minerales que reponen los que se han perdido por la sudoración excesiva. Estos son el sodio, potasio, magnesio, zinc y calcio. Este contenido te ayuda no solo a estar hidratado, sino a lograrlo de una manera óptima, manteniendo estos importantes electrolitos es sus niveles correctos.

Estas bebidas son isotónicas, es decir, que el contenido de solutos que contienen es igual al que se encuentra dentro de las células. Al estar pensados para deportistas, contienen cierta cantidad de carbohidratos de absorción rápida, lo que puede ser beneficioso si estás haciendo ejercicio.

Bebidas que se desaconsejan para hidratarse

Algunas bebidas que pueden apetecerte para compensar el calor del verano tienen el inconveniente de que su composición es inadecuada. Entre ellas está la cerveza, que contiene alcohol. Este componente estimula la diuresis y por ello deshidrata más de lo que aporta su volumen.

El té, especialmente el instantáneo o el que se expende embotellado, puede contener cantidades de azúcares excesivos, por lo que no es recomendable. Además, no te aporta la cantidad de electrolitos recomendable para compensar los que has perdido.

Los refrescos pueden ser tentadores por las burbujas, que quitan la sed, pero su contenido de azúcares es sumamente elevado. Lo mismo sucede con los zumos envasados, que suelen contener azúcar añadido en gran cantidad. Estas bebidas tampoco contienen los minerales que necesitas reponer en las concentraciones adecuadas.

Precaución con la deshidratación en estos grupos

Los niños pequeños son propensos a la deshidratación, pues tienen una alta proporción de agua. En relación a su peso presentan mayor superficie corporal, por lo que la pierden rápidamente. En los ancianos, la sensación de sed se encuentra disminuida y el nivel de conciencia puede estarlo también.

Consejos para mantener una buena hidratación en los meses de calor

Para mantener una adecuada hidratación es conveniente que evites exponerte al aire libre en las horas de más calor. Bebe más agua de la que acostumbras, cosa que puedes hacer con mayor frecuencia si llevas una botella de agua contigo. Aumenta la cantidad de frutas y verduras en tus comidas y saboriza el agua con zumo de limón u otro cítrico para que sea más agradable. Presta especial atención a niños y ancianos, que coman y beban lo suficiente.

Mantener una correcta hidratación en épocas de calor es relativamente fácil, aunque las temperaturas sean muy elevadas y estés haciendo alguna actividad física o trabajando. Sigue estos consejos, acostúmbrate a beber agua con frecuencia antes de tener sed y no te olvides de las personas mayores y de los más pequeños.