Los hilos tensores en los glúteos son un recurso muy efectivo para librarse del glúteo caído y conseguir levantarlo. Este es un problema que afecta a muchas personas, y que preocupa especialmente especialmente a las mujeres, ya que refleja el paso de los años en el contorno del cuerpo.

Para ponerle fin existen varias opciones, siendo los hilos tensores uno de los tratamientos estéticos más recomendados en los últimos tiempos. Se trata de una técnica que da resultados casi inmediatos y que mejora la zona no solo de manera estética, sino también internamente. En definitiva, es una manera de mejorar la estética de los glúteos y de que estos se vean más tensos y tonificados.

¿En qué casos se recomiendan los hilos tensores en glúteos?

Este proceso, como se explica más adelante, es sencillo, no requiere cirugía y sus resultados son más naturales que con otras técnicas.

Muchas personas se decantan por este método, también llamado hilos mágicos, para mejorar su aspecto. Los hilos tensores no solo elevan el glúteo, hacen mucho más. Con este proceso se puede conseguir una redefinición del área y de la forma que tiene. En otras palabras, si no se busca solo elevarlos, sino darle una forma distinta, los hilos tensores son el tratamiento indicado.

Obviamente, la elevación es el uso más recurrente de los hilos, y es que su aplicación contribuye a rejuvenecer la zona. A su vez, retensa la piel que cubre los glúteos para que imperfecciones como estrías o celulitis se disminuyan de manera notable.

Es una técnica que no requiere cirugía, por lo que no se desarrollarán las cicatrices ni puntos de sutura, ya que son reabsorbibles. Al tratarse de una incisión muy pequeña no se necesita anestesiar de forma general al paciente y ello conlleva que la hospitalización esté descartada. La aplicación del método se lleva a cabo en un día y el paciente puede retornar a su casa en ese mismo día.

Una vez hecho el proceso, los resultados son inmediatos y su efecto será mucho más natural que la cirugía. A largo plazo, también tiene otra ventaja y es que estos hilos activan la creación de colágeno del cuerpo. En consecuencia, como ya se ha comentado, estrías y celulitis mejorarán su aspecto gracias al aumento del colágeno en la zona.

¿En qué se diferencian los hilos tensores y el aumento de glúteos?

Cabe destacar que los hilos tensores suponen una elevación, además del resto de aplicaciones que ya se han citado, al tiempo que el aumento aporta volumen.

Con los hilos tensores, los propios glúteos se elevan pero no aumentan su tamaño ni su voluptuosidad. Por el contrario, el aumento de glúteos implica que estos sean más grandes y ganen volumen. Además, esta opción sí requiere cirugía y hospitalización.

Los hilos no emplean material de relleno y por ello, permanece la nalga en el mismo tamaño, al contrario que el aumento quirúrgico que sí busca un mayor tamaño.

¿Tiene algún tipo de riesgos?

Los hilos tensores no son un tratamiento invasivo, no se ejecuta mediante cirugía y, por tanto, no entrañan riesgo. Si bien es cierto, resulta crucial que tras la intervención se sigan al pie de la letra las indicaciones del profesional médico-sanitario que lo ha llevado a cabo.

Todas estas indicaciones irán encaminadas, en especial en los primeros días, a lograr que el resultado sea el esperado y que el método funcione correctamente. Por ello, no se debe practicar deporte inmediatamente después del procedimiento o someterse a temperaturas excesivamente altas, como ocurre en las saunas.

En cuanto a las molestias, estas serán mínimas en el día de la intervención y en las 24-48 horas posteriores.

Hilos tensores en los glúteos: este es el procedimiento para levantarlos

Una vez explicadas las ventajas, conviene hablar del propio procedimiento por el que los hilos tensores elevan los glúteos. Para abordar este procedimiento resulta necesario acudir a una clínica de medicina estética para garantizar que lo realizan profesionales cualificados. Una vez allí, el sanitario evaluará la zona y recomendará el mejor tratamiento y explicará el proceso.

El primer paso del procedimiento del levantamiento de glúteos con hilos tensores es aplicar anestesia local en la zona afectada, esta tendrá un efecto de entre una y dos horas.

Con el área anestesiada, el siguiente paso es la desinfección de los glúteos, en particular donde se van a implementar las incisiones.

Técnica basada en la realización de mínimas incisiones

Tras la anestesia, se realiza la punción en los glúteos introduciendo los hilos tensores. Estas incisiones son muy pequeñas y no dejarán cicatriz. Tensaremos la nalga, lo que hace que no vayan a notarse esos puntos de punción y que no se aprecien a simple vista. Además, se trata de unas incisiones en los extremos.

Los hilos se insertan con instrumentos de precisión formando una red que cubre la zona afectada, en este caso serán las nalgas, para que se reduzca la flacidez al elevarse.

Cuando se han insertado los hilos tensores en el interior de los glúteos se procede a cerrar las heridas.

Todo este proceso se lleva a cabo en unos treinta o sesenta minutos. Una vez finalizado, el paciente reposará en la clínica hasta que la anestesia deje de hacer efecto y podrá regresar a su hogar. Eso sí, los expertos sanitarios recomiendan unas 24-72 horas de reposo, dependiendo de cómo se encuentre el paciente con el fin de que el propio cuerpo se adapte a los hilos.

En ese espacio de tiempo los resultados comienzan a ser visibles de manera inmediata. Las molestias, como ya se ha mencionado, pueden surgir también tras la operación, pero serán mínimas y siempre se deberá recurrir al médico que ha realizado el tratamiento para administrar un antiinflamatorio.

Los hilos tensores para glúteos son una manera perfecta de elevar la zona, de ganar en estética e, incluso, de estimular la producción de colágeno del cuerpo. Un procedimiento sencillo de un día que culmina sin necesidad de hospitalización y con el paciente en casa descansando para conseguir unas nalgas más elevadas, firmes y tonificadas. Todo ello, sin tener que pasar por el quirófano de la mano de la tecnología de los hilos tensores.