Existen numerosos métodos para eliminar grasa localizada como la intralipoterapia, la mesoterapia, la ultracavitación, la radiofrecuencia, etc. Estos son tratamientos con resultados directos, es decir, que en poco tiempo muestran al paciente la reducción de tejidos grasos.

¿En qué consiste la intralipoterapia?

Este tratamiento consiste en la aplicación de pequeñas inyecciones en aquellas zonas del cuerpo donde se espera reducir grasa acumulada.

La sustancia encargada de eliminar los tejidos grasos es el ácido desoxicólico. Por lo general, el técnico recomendará la realización de tres sesiones, cada una de ellas separadas en intervalos aproximados de veinte días.

Normalmente, se recomienda al usuario el uso de otros medios alternativos. Es así como métodos como la cavitación o el ultrasonido pueden terminar de romper los tejidos grasos, que esperan verse desechados a través del sistema linfático.

Ante la incertidumbre de si este tratamiento causa dolor, el cliente puede estar tranquilo. Como mucho, solo sentirá la sensación del pinchazo durante las sesiones. Al no ser nada invasivo, no requerirá de anestesia, ni siquiera hospitalización, pudiendo regresar a su casa tras el tratamiento. Este dura aproximadamente 40 minutos por sesión.

El especialista médico estético marcará los puntos donde aplicará el ácido desoxicólico. En poco tiempo, el usuario podrá ver los resultados, antes incluso de la segunda sesión. Se le puede recomendar el uso de fajas, para ayudar a moldear el cuerpo durante este proceso. También es importante que durante las 48 horas siguientes al tratamiento consuma abundante agua, ya que, mediante la orina, irá desechando tejidos grasos destruidos.

Son varias las partes del cuerpo en las que se puede aplicar. Desde el abdomen, que es la zona más solicitada, hasta piernas y brazos. Así, muslos, cartucheras y glúteos son también tratados, incluso pequeñas zonas del cuello o la papada.

¿Es realmente efectiva la intraloterapia para eliminar grasa?

Este tratamiento reductor de grasa es completamente efectivo. También combate la piel de naranja, los michelines, la celulitis y los flancos. Es completamente compatible con el organismo, por ser el ácido desoxicólico una sustancia que forma parte de los seres humanos. De ahí que el cuerpo no tenga problema en absorberlo.

El sistema linfático se activa de forma inmediata. En muy poco tiempo se podrán ver reducidas dos tallas.

Tras el tratamiento, es importante el mantenimiento mediante una alimentación adecuada y la práctica de ejercicio específico durante al menos 30 minutos al día.

La importancia de combinar la intraloterapia con otros tratamientos

Aunque los resultados son satisfactorios, se suele recomendar al paciente el uso de otros tratamientos que, de manera combinada terminan por moldear la figura.

Siguiendo la misma línea que este método, el especialista aconsejará la asistencia de otras técnicas no invasivas como la radiofrecuencia, la cavitación o el ultrasonido. No solo intervienen en la destrucción de lípidos, sino que activan la circulación y permiten que la linfa cumpla con su objetivo.

En este sentido, el tratamiento Venus Legacy otorga resultados muy beneficiosos. Se trata de un aparato que realiza varias funciones, como la succión, la radiofrecuencia multipolar y la magnetoterapia. Presenta todos los recursos para eliminar la grasa sobrante, además de devolver la flexibilidad a la piel, la cual puede perderse tras la reducción de peso. Puede ser aplicado en diferentes zonas del cuerpo, incluyendo la cara, y permite al paciente olvidarse de toda intervención quirúrgica.

Sin duda, la táctica para conseguir lograr el objetivo de lucir una figura espectacular es combinar este tipo de tratamientos no invasivos junto con una alimentación saludable y la práctica de deporte diario.

¿Tiene efectos secundarios?

La intraloterapia no presenta efectos secundarios importantes. Las zonas tratadas pueden enrojecerse, sentir un ligero escozor e, incluso es posible la aparición de cardenales, que desaparecen en cuestión de pocos días.

Está contraindicada en caso de embarazo o lactancia. Además, tampoco se recomienda si se presentan problemas de coagulación, diabetes o enfermedades en que estén implicados el corazón, el hígado o los riñones.

La elección de este tratamiento implica poder lograr el objetivo de perder esos kilos de más en un corto periodo de tiempo sin tener que exponerse a una cirugía, que implica siempre un riesgo mayor. Los resultados son inmediatos y satisfactorios.