El aumento de pecho es una de las operaciones estéticas más demandadas y, ahora, también, el ácido hialurónico en el pecho. El aumento de pecho es una manera de verse con una figura mejor y más esbelta y de aumentar la confianza en una misma. Sin embargo, hay mujeres que no quieren someterse a una cirugía para obtener estos resultados y optan por procedimientos como el citado ácido hialurónico, pero ¿es seguro este tratamiento en el pecho? A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber de esta técnica y si es o no recomendable.

Inyectar ácido hialurónico en el pecho, ¿es seguro?

A lo largo de los años se han ido desarrollando diferentes técnicas para realizar un aumento de pecho sin tener que recurrir a la cirugía. Pese a que esta es segura y se ha perfeccionado con los años, muchas mujeres prefieren otros métodos para aumentar su busto.

Algunos de los más demandados como el lipofilling que consiste en una remodelación del cuerpo del paciente con su propia grasa. Esto quiere decir que se hace un lifting de ciertas áreas donde haya grasa acumulada, se extrae la misma y esta se inyecta en el pecho (o en otras zonas que se quieran aumentar). Aunque es un tratamiento no quirúrgico, tiene algunos inconvenientes como que solo se puede aumentar una talla de sujetador, lo cual para algunas pacientes no es suficiente pues quieren un incremento mayor. Por otra parte, solo se puede realizar a pacientes que tienen grasa sobrante en alguna parte del cuerpo.

Otro de los más demandados es el ácido hialurónico inyectado en el pecho. Este producto aumenta el volumen de la zona donde se inyecta, por eso es una opción para aumentar el busto. Es un método que, al no requerir de cirugía, no deja cicatriz ni marcas en el cuerpo. El ácido hialurónico es un producto muy empleado en medicina estética para multitud de retoques como en los labios o en otras partes del rostro. En el pecho, el ácido hialurónico se inyecta con unas agujas y el producto va subiendo el volumen, sin embargo, este aumento solo es de media talla. Es por ello que se recomendaría a pacientes jóvenes que tengan un pecho bonito y que solo necesiten aumentar levemente el tamaño. Además, sus resultados no son permanentes porque el ácido hialurónico lo reabsorbe el cuerpo, por lo que el aumento tiene una duración aproximada de seis meses.

¿Por qué no se puede utilizar ácido hialurónico en el pecho?

El ácido hialurónico tiene muchas ventajas en el ámbito de la medicina estética, es un gran aliado para corregir arrugas e imperfecciones y para aumentar o rellenar diferentes zonas, sin embargo, este producto no es recomendable para inyectarlo en el pecho. Los motivos son varios, comenzando por lo anteriormente visto, el ácido hialurónico se reabsorbe y el resultado del incremento de pecho desaparecerá en seis meses, además, el volumen que aporta no es mucho. Por tanto, si se quiere aumentar el tamaño de los senos, este método no es recomendable. En este sentido, se podría pensar en emplearlo si se quiere ver un aumento leve de talla para más tarde decidirse por otros métodos, incluida la cirugía.

Además de los inconvenientes mencionados, tiene otras desventajas más peligrosas. Aunque el ácido hialurónico no incremente el riesgo de padecer enfermedades mamarias como el cáncer de mama, sin embargo, sí puede dificultar su detección ya que produce cambios radiológicos que pueden dificultar el análisis de las mamografías.

Tampoco es una técnica que esté exenta de complicaciones, aunque no haya que pasar por un quirófano y se realice con anestesia local, se pueden formar quistes o encapsulamientos del gel.

Por los problemas que derivan de esta técnica y el estudio de los mismos ha hecho que no se recomiende la inyección de esta sustancia en los senos, principalmente, porque puede dar un resultado erróneo en la detección del cáncer de mama. Tras estos resultados, la Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria de Productos de Salud (AFSSAPS) comunicó a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios su decisión de restringir el uso de inyectables para el aumento del pecho con fines estéticos. Los motivos eran los expuestos con anterioridad, y actualmente se suman a ellos la posible formación de acúmulos, que se debe a la fragmentación y encapsulado del ácido hialurónico. Estos interfieren también en la exploración física mamaria y en las mamografías.

Con todo ello, se ha informado a los sanitarios y centros estéticos que cesen la utilización de estos implantes para el aumento del volumen mamario y a las pacientes que lo hayan realizado que informen a su médico y sigan las visitas estipuladas tras el tratamiento.

Tener la figura deseada a veces pasa por un retoque estético, mejorar los labios, corregir arrugas o aumentar el pecho. Para tener un busto mayor no siempre se quiere pasar por cirugía, sin embargo, el ácido hialurónico inyectado en las mamas puedes ser perjudicial, por eso, es mejor optar por otros métodos seguros y eficaces.