Acné, manchas, estrías, hinchazón… son algunos de los cambios que se suelen producir en la piel en el embarazo. ¿Pueden llegar a prevenirse? Analizamos los futuros cambios que se producirán en el cuerpo de la futura mamá y los mejores consejos para tener la piel cuidada y que se llegue a dañar lo menos posible, ¡Pon atención!

¿Cómo cambia la piel durante el embarazo?

Durante el embarazo, la mujer puede notar que se producen cambios en la pigmentación de la piel. Concretamente, la pigmentación aumenta, por lo que se puede observar que la zona de la areola, la vulva y los pezones están más oscurecidas.

En la zona media del abdomen, es posible que aparezca la conocida como línea alba, que se ubica en sentido vertical desde la sínfisis púbica llegando hasta unos centímetros por encima del ombligo.

En la cara también se puede producir una hiperpigmentación. Es posible que aparezca un cloasma gravídico en forma de manchas.

Todo esto es fruto de los cambios hormonales que ocurren durante la gestación. Estos cambios estimulan de forma temporal la producción de melanina, sustancia responsable de la coloración de la piel, el cabello y los ojos.

Las estrías también son frecuentes durante esta etapa, ya que se producen por la rotura de las fibras debido al estiramiento brusco o excesivo.

Consejos para proteger la piel en el embarazo

Durante todo el embarazo, hay que saber que la piel se convertirá en el foco principal de afecciones como acné, manchas, estrías e hinchazón. Por este motivo es importante prestarle atención con los cuidados indicados.

Por ejemplo, el acné tiene una mayor tendencia a aparecer en el primer trimestre del embarazo. Sin embargo, las manchas suelen aparecer con mayor frecuencia en el segundo trimestre. Estas manchas se producen por el estímulo de las hormonas, como, por ejemplo, los estrógenos, sobre las células encargadas de proteger el pigmento, esto provoca que se evidencien especialmente en la cara, en las axilas, la zona inguinal, la línea del alba y en los genitales.

Ambos factores van aumentando a medida que evoluciona el embarazo hasta llegar el momento del parto. Después del parto es cuando se puede comenzar a mitigar con los tratamientos correspondientes como el láser o la microdermoabrasión.

Lo mejor es que se sigan una serie de recomendaciones sobre el cuidado de la piel a lo largo de esta etapa.

La vitamina B3

Esta vitamina es de gran importancia para el cuidado de la piel:

  • Para conseguir evitar la aparición de manchas en la cara y tratarlas sin que el bebé sufra ningún daño, lo mejor es tener la piel preparada antes y durante el propio embarazo con el uso de productos tópicos y con el consumo de vitamina B3.
  • Es importante contar con una alimentación rica en pescados, carnes, cereales y vegetales. Estos productos son fuentes de vitamina B3. Además, contribuirán con el metabolismo de los azúcares y de las grasas, ayudando también al bienestar celular.
  • La vitamina B3 es muy estable y soluble en agua y tiene un efecto que da luminosidad de la piel y cuenta con un efecto de despigmentación. Esto es debido a que consigue bloquear la transferencia de melanina por parte del melanosoma hacia las demás células. Esta vitamina también es antipruriginosa, tiene un efecto fotoprotector y antimicrobiano.

Productos faciales

Entre las recomendaciones, se encuentran las siguientes:

  • Es recomendable utilizar productos faciales que tengan componentes como la propia vitamina B3, los alfahidroxiácidos, el ácido linoleico y los derivados de ceramidas y del retinol. Estos productos te ayudarán a humedecer la piel porque inhiben la pérdida de agua por la capa más superficial de la piel.
  • Si ya existen las manchas, lo mejor es armarse de paciencia y entender que es un proceso totalmente normal. Lo mejor es consumir productos ricos en vitamina B y E, utilizar un protector solar y productos que tengan los componentes mencionados. Después de dar a luz podrás realizarte un tratamiento para reducirlas en clínicas estéticas especializadas y acabar con ellas con la microdermoabrasión o el peeling facial.
  • En lo que respecta al acné, requiere una especial atención porque los tratamientos más habituales, como es el caso de los antibióticos o el ácido retinoico, no se pueden utilizar durante el periodo del embarazo.

Consejos generales

Algunos puntos a tener en cuenta son:

  • La hinchazón sucede por los cambios hormonales. Esto es debido a que los estrógenos ayudan a retener líquidos y provocan la hinchazón de las piernas, el cuello y la parte inferior de los ojos.
  • En lo que respecta al cuerpo, lo ideal es multiplicar el uso de cremas hidratantes, llegando a aplicarlas dos o tres veces al día.
  • Hay que evitar el uso de productos naturales y de mascarillas que puedan tener cualquier tipo de riesgo.
  • Por último, es importante tener en cuenta que una mujer embarazada debe dormir al menos 8 horas al día y realizar frecuentes pausas.

Si se siguen estos consejos para el cuidado de la piel en el embarazo, se reducirán de forma sensible los problemas. Lo más importante es no desesperar, ya que estos problemas se pueden solucionar con tratamientos de luz pulsada en el caso de las manchas, y con el regenerador para eliminar las estrías y devolver la firmeza y sin marcas a la piel.