Este fin de semana he asistido a la XXVIII edición del Congreso Nacional de Medicina Estética de la SEME (Sociedad Española de Medicina Estética). Como siempre, ha sido un placer reencontrarme con compañeros y amigos, descubrir nuevas técnicas y emocionarnos con lo que está por llegar, escuchando, sintiendo, aprendiendo…Pero, sobre todo, compartiendo el orgullo de dedicarnos a esta especialidad que hemos conseguido desarrollar entre todos de forma segura, eficaz  y bajo un riguroso criterio científico.

Y, como muestra de estos avances, quiero compartir un trabajo que representa un paso más, una evidencia de que vamos por el buen camino. Espero que os parezca tan interesante como a mí.

Estudio sobre el Hialurónico Inyectable:

La sustancia en la que donde ” viven ” los fibroblastos, esas células que nos gustan tanto porque forman el colágeno, que es la llamada matriz extracelular de la dermis – da fuerza y resistencia a la piel- , también tiene un papel importante en la inmunidad, circulación y sensibilidad del órgano más grande del cuerpo humano.

Con la edad, se fragmenta, estrecha, adelgaza y provoca un aplastamiento de los fibroblastos. Esto se traduce en un peor funcionamiento de esas células y, como consecuencia, en una disminución de la producción de colágeno con aparición de las primeras arrugas, sequedad, perdida de elasticidad y flacidez.

Sin embargo, todo esto puede ser reversible. Hay múltiples estudios que lo corroboran. Como ejemplo, tenemos uno muy interesante publicado en el Journal of Investigative Dermatology (2013) sobre como la inyección de Ácido Hialurónico en la piel, que mejora tanto la matriz extra celular como la función del fibroblasto. Se ha demostrado que lo consigue, entre otros cosas, aumentando temporalmente el tamaño de la dermis, ocupando un pequeño espacio en esa zona que con el tiempo adelgaza , mejorando su circulación y permitiendo que el fibroblasto se estire, recupere su forma original y se ponga a trabajar.

El experimento se llevó a cabo con personas de más de 70 años y los resultados son muy alentadores: el fibroblasto funciona peor con la edad pero conserva su capacidad de recuperación de forma que, si mejoramos las condiciones del medio en el que vive (la matriz extracelular), inyectando Hialurónico, vuelve a actuar como en la juventud. A los 3 meses de ser inyectado, la piel de las personas sometidas a estudio volvió a formar colágeno en la misma cantidad y calidad que cuando eran jóvenes.

Y ahora que lo sabemos, ¿quién puede resistirse?