En ocasiones, aparecen pequeños granitos blancos en la zona que se encuentra alrededor de los ojos. Aunque estos quistes no son malignos, es preferible optar por su eliminación: se trata de los milliums.

Esa afección cutánea es común cuando se sufre acné y no solo aparece cerca de los ojos, sino que también puede hacerlo en los pómulos, la mandíbula y la zona posterior de las orejas. No es preocupante y pero sí frecuente, y es necesario ponerse en manos de expertos en medicina estética o dermatólogos para tratarlos.

¿Qué son exactamente los milliums?

Como decíamos, son unos pequeños quistes con la apariencia de bolitas blancas que se forman en la zona periocular. Su aparición se debe a que la queratina queda acumulada en los poros obstruidos de una glándula de la piel.

Son de color blanco o amarillento y miden entre 1 y 3 milímetros. Pueden aparecer aisladamente o unirse varios en la misma zona de la piel. Cualquier persona puede padecerlos, aunque es cierto que hay una carga genética, así como una especial predisposición en fumadores y personas con problemas de acné o sobreexposición en las que pueden desencadenarse brotes.

Aunque realmente no suponen un problema serio de salud, puesto que son quistes benignos que no tienden a su malignización, estéticamente pueden representar un contratiempo y por ello se busca su eliminación.

¿Por qué aparecen?

Su aparición está relacionada con varias causas. Una de ellas es la exposición prolongada al sol. Los rayos UV pueden originar quemaduras en la piel y deteriorar la salud cutánea, siendo una de sus consecuencias los milliums​.

Hay otros motivos por los que pueden manifestarse, como el tabaco, así como debe considerarse el factor genético entre las causas desencadenantes de estos pequeños granitos. Y no hay que olvidar elementos como una falta de higiene en el rostro o lesiones en la piel tales como quemaduras.

¿Están relacionados con el acné?

Estos quistes de grasa están relacionados con la erupción de espinillas en cuanto que este es una de las causas de que aparezcan. Al fin y al cabo, se trata de una obstrucción de los poros que puede venir desencadenada por sufrir un episodio de acné. Además, la piel estará más sensible y puede provocar que aparezcan con mayor probabilidad.

Formas de prevenir estos granitos de grasa

Prevenir su aparición es sumamente complejo, ya que es posible que surjan sin motivo aparente. Sin embargo, hay ciertas recomendaciones que pueden seguirse para tener una piel más sana y lograr evitar ciertas causas por las que se forman estos pequeños quistes de grasa.

Utilizar productos específicos

Un consejo básico en el cuidado de la piel es emplear los productos cosméticos indicados según el tipo de piel. Es necesario utilizar cremas y lociones que no sean abrasivas ni potentes si se tiene una piel delicada, así como cuidar que haya suficiente hidratación en una piel seca y evitar el empleo de aceites si se tiene la piel grasa.

En cualquier caso, para evitarlos​​ es necesario restringir el uso de aceites y de cosméticos comedogénicos porque tienden a obstruir los poros de la piel.

Limitar el consumo de grasas

Aunque la alimentación no sea un factor determinante para la aparición de estos quistes, sí es necesario llevar una dieta saludable. De esta forma, la salud cutánea se ve favorecida y se minimiza el riesgo de aparición de cualquier quiste o problema de otra índole.

Higiene y exfoliación

Una de las vías más eficaces para evitar la obstrucción de poros y, por lo tanto, la aparición de estos granitos de grasa es asegurar una buena higiene en la piel. Dentro de cualquier rutina de belleza completa ha de aparecer un momento para la exfoliación, aunque sea suave, pero en profundidad.

¿Pueden llegar a eliminarse los quistes de millium?

Tal como se ha explicado anteriormente, no son formaciones malignas, pero su eliminación solamente debe encomendarse a un profesional experto. Es decir, para tratarlos hay que ponerse en manos de profesionales médico-estéticos, debiendo descartarse los tratamientos de forma natural o casera.

El electrobisturí y el láser son dos de las más solventes opciones dermatológicas para la eliminación de estos granitos blancos mediante finas agujas. Se trata de técnicas que pueden llevarse a cabo de manera rápida y con las que se crea una pequeña costra que desaparece a los pocos días.

Las técnicas más efectivas para suprimirlos

Para eliminarlos de forma eficaz​ hay varios tratamientos y técnicas que se utilizan en los centros estéticos especializados.

La microdermoabrasión es una de las técnicas más eficaces. Consiste en la exfoliación en profundidad de la piel a través de unos pequeños cristales. No se utilizan productos químicos abrasivos y no es un método invasivo, dado que lo que hace es eliminar la capa exterior seca de la piel dejando una piel nueva y fresca.

El peeling es otra opción para eliminar los granitos blancos y se puede ejecutar de varias formas. Una de ellas es el peeling químico, que se basa en la aplicación cutánea de sustancias para eliminar las partes de las dermis que serán posteriormente reemplazadas. Hay diferentes niveles de profundidad en el peeling, ya que puede ser superficial, medio o profundo. En el caso que está siendo abordado, lo más indicado sería llevar a cabo un peeling medio o profundo, dependiendo de lo que considere el dermatólogo o el médico estético.

Es sabido que la técnica de la oxigenación favorece la renovación de la piel, por lo que se considera un tratamiento aconsejable para la eliminación y para evitar que aparezcan de nuevo. Es una opción especialmente aconsejada para pieles grasas y ricas en impurezas, ya que gracias a este tratamiento se recupera el control de la seborrea. Además, está indicada en personas que padecen acné.

En definitiva, los milliums son unos pequeños granitos blancos que se forman alrededor de los ojos y están provocados por una obstrucción de los poros de la propia piel. Aunque no son especialmente dañinos para el organismo, tampoco generan beneficio alguno y es mejor eliminarlos mediante técnicas llevadas a cabo por profesionales de la salud estética y dermatológica.