Las primeras arrugas en la piel son una señal de que se deben extremar las precauciones, sobre todo si aparecen en una edad muy temprana. Un correcto cuidado diario puede lograr que se atenúen, devolviendo al rostro el aspecto juvenil tan deseado.

La aparición de estos primeros signos de la edad suponen una altera antes el paso del tiempo y se deben llevar a cabo una serie de cuidados con el fin de evitar que lleguen a más.

Primeras arrugas: así debes actuar ante su aparición

Cuando se perciben las primeras arruguitas en el rostro, lo normal es sentir cierto temor. Y es que envejecer no siempre se lleva bien, sobre todo cuando estas señales aparecen a una edad temprana como los veinte años.

Hay que tener en cuenta que con el paso del tiempo la piel comienza a producir cada vez menos colágeno, perdiendo así la elasticidad y suavidad tan típicas de los primeros años de juventud. Retrasar esta respuesta natural del cuerpo es posible, siempre que se lleven a rajatabla una serie de recomendaciones.

El uso necesario del protector solar

El uso del protector solar, junto a una crema hidratante, es esencial para evitar las consecuencias desfavorables que producen los rayos ultravioletas sobre la epidermis. Ante la aparición de las primeras arrugas es preciso extemar las precauciones ante uno de los responsables del envejecimiento prematuro de la piel, el sol. Con la crema hidratante se evitará la excesiva sequedad que afecta a las células epidérmicas.

El ácido hialurónico para la producción de colágeno

Utilizar productos con ácido hialurónico o algún tipo de tratamiento que contenga este ingrediente, esencial para la producción de colágeno. Es aconsejable realizar estos tratamientos en una clínica estética especializada que asegure una buena calidad y el asesoramiento de un especialista, ya que si lo aplica adecuadamente ayuda a eliminar las arrugas y las líneas de expresión.

La mascarilla facial

Aplicar mascarillas faciales creadas mediante ingredientes naturales son uno de los trucos de belleza más utilizados. Pueden usarse distintos aceites, como el de coco o el de almendra, frutas ricas en vitamina C y avena. Una mascarilla antes de dormir, cada semana, logrará nutrir la piel del cutis y mantenerla suave, previniendo así la aparición de arrugas.

Una hidratación adecuada

Estar bien hidratada hará que la piel permanezca joven, sobre todo en la zona de la frente y el contorno de los ojos con una crema específica. Un té verde diario ayuda a conservar las células regeneradas, dado sus propiedades antioxidantes. Se aconseja tomar de litro y medio a dos litros de agua diarios, ya que todo lo que se ingiera de forma saludable se exterioriza en la epidermis.

Desmaquillarse cada noche

El maquillaje hay que evitarlo de manera prolongada. Al menos, llegada la noche, es preciso desmaquillarse, ya que muchos productos contienen ingredientes químicos que pueden acelerar el proceso de envejecimiento cutáneo. Aplicar aceite de coco después de quitar el maquillaje ayuda a proteger la epidermis.

Diferencia entre las primeras arrugas y las líneas de expresión

Las primeras arrugas y las líneas de expresión se diferencian en función de los cuidados por los que se pueden prevenir, así como las distintas etapas en que suelen aparecer. Los motivos por los que se dan difieren claramente.

Ambos casos pueden darse a temprana edad si no se llevan a cabo las medidas oportunas. Por lo general, está la barrera de los treinta años, cuando se hace más visible la pérdida de colágeno que sufre la epidermis. Puede ser normal que se den las primeras arrugas alrededor de los 25 años, mientras que esas líneas de expresión, tan típicas de la frente, vayan marcándose alrededor de la tercera década de vida.

Reducir el estrés funcionará antela formación de las líneas de expresión. Cuando se frunce el ceño, muchas veces provocado por el nerviosismo o la tensión típica del trabajo, se están adelantando las señales de este tipo en la frente. Cremas hidratantes adecuadas, destinadas a la edad apropiada en cada persona, funcionan de forma eficiente siempre que sean debidamente recomendadas por el especialista estético.

La importancia de la prevención

La hidratación, en ambos casos, juega un papel muy importante. Una correcta alimentación y la toma de agua indicada por los especialistas, en torno al litro y medio, serán la mejor prevención ante los signos de la edad.

Para las arrugas también existe la prevención, basada en evitar de forma primordial los rayos ultravioletas, que tanto dañan las células de la piel, avanzando la destrucción del colágeno, tan necesario para mantener un aspecto joven.

Los buenos hábitos, donde se incluyan una alimentación sana, rica en nutrientes, tratamientos exfoliantes, dormir las horas recomendadas, así como el ejercicio físico, lograrán conservar una epidermis saludable y rejuvenecida, libre de arrugas.

Además, recurrir a cosméticos que sirvan de complemento en la creación de colágeno y regeneración celular, será suficiente para retardar estas señales de la edad.

Ante los primeros signos del envejecimiento es necesario llevar a cabo buenos hábitos, convirtiéndolos en rutina. El uso de tratamientos estéticos, siempre recomendados por especialistas, y adquiridos en clínicas de confianza, mantendrá la piel cuidada.