¿Te has planteado alguna vez si el orden de aplicación del protector solar es el que aplicas? Si no es así, o si habiéndotelo planteado no lo tienes muy claro, conviene que dediques unos minutos a leer este post.

Modo correcto de emplear un protector solar

La regla de oro básica en la aplicación de un producto de protección solar es que siempre debe aplicarse en último lugar. Es decir, que si solemos utilizar productos como cremas hidratantes, sérums, contorno de ojos etc. la loción solar será la última que aplicaremos.

Esto es especialmente importante en el caso del rostro, que suele ser la parte del cuerpo en que utilizamos más productos cosméticos. Pero es válido también para el resto de la superficie cutánea, donde también podemos emplear lociones hidratantes o cremas para diferentes usos.

Te preguntarás por la razón de ese peculiar y taxativo orden. En realidad son varios los motivos y trataremos de exponer de forma sencilla la explicación. Y, no. No son mitos del protector solar, sino indicaciones a causa de los filtros.

La formulación de los protectores solares incluye determinados filtros, tanto de carácter físico como biológicos y químicos, combinados entre sí. Esta composición aconseja que se apliquen en última instancia por las siguientes razones:

  • Para lograr una mayor absorción del producto cosmético que pretendemos utilizar. Esto es, si aplicamos antes el filtro solar, este actuará de barrera, impidiendo que la crema o el tratamiento cosmético de que se trate llegue a penetrar en la epidermis, perdiendo así su eficacia. De ese modo, la hidratación o el tratamiento de belleza que queríamos aplicar quedará neutralizado, con el consiguiente perjuicio para nuestra piel.
  • Por razones de eficacia del protector solar. Si después de aplicarlo llegásemos a sobreponer capas de otros productos, lo que conseguiríamos sería mezclar sus componentes, pudiendo afectar a su efectividad en la protección contra los efectos nocivos de los rayos solares. La función pantalla que todo protector debe lograr para ser eficaz, podría quedar bloqueada por la aplicación posterior de otras cremas o cosméticos.

En resumen, cada producto o tratamiento que aplicamos a nuestra piel tiene una concreta finalidad: nutritiva, hidratante, tensora, limpiadora… pero si no lo utilizamos de forma correcta puede perder sus propiedades. De ahí la suma importancia de seguir el orden adecuado en su aplicación.

Atención especial merece el maquillaje. Si deseas maquillarte además de utilizar protección solar, lo ideal sería sustituir el fondo de maquillaje por un bloqueador solar con color, en el tono más adecuado. Así tendrás la cobertura perfecta y la seguridad necesaria para tu piel. Y lo dicho sirve tanto para la zona del rostro como para el cuello y el escote.

Otras reglas de aplicación del protector solar

Conviene recordar también que, aunque asociamos la crema solar con la época estival, no debemos limitar su uso al período veraniego. Y ello porque las radiaciones solares pueden ser igualmente nocivas durante el resto de año, incluso en invierno.

Te recomendamos utilizar protector solar, preferentemente con una fórmula no grasa, a lo largo de todo el año, para evitar el daño cutáneo por una radiación excesiva. Hazte con uno del nivel de protección más apropiado para tu tipo de piel y no dudes en aplicarlo a diario.

Además, debes tener presentes los siguientes consejos:

  • Conviene aplicar una generosa capa, sin obsesionarte por la cantidad pero cuidando que sea de al menos 2 gramos por centímetro cuadrado de piel. Para todo el cuerpo sería el volumen equivalente una pelota de ping-pong.
  • Es de suma importancia que evites exponerte al sol de forma directa en las horas centrales del día, incluso llevando protección. En esos momentos el riesgo de quemadura es mucho mayor y se produce con más rapidez.
  • Procura que el factor de protección sea alto, de 30 como mínimo.
  • Evita en lo posible productos de filtro bajo y aceites bronceadores.
  • Con los más pequeños hemos de extremar las precauciones: además del protector solar, conviene protegerlos con ropa o quitasoles apropiados. Y a los bebés de pocos meses, mejor evitarles totalmente la exposición solar directa.
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Dentro de los productos disponibles, los filtros físicos son muy adecuados y respetuosos con la piel, además de eficaces.

¿Cada cuánto tiempo hay que aplicarlo?

Los especialistas en medicina estética aconsejan aplicar el protector con una antelación de entre 20 y 30 minutos respecto a la exposición solar, para conseguir que el producto se haya absorbido convenientemente cuando los rayos solares incidan en nuestra piel.

La operación deberá repetirse en varias ocasiones a lo largo del día, cada dos horas aproximadamente. Y si acudimos a algún lugar de baño, repetir al llegar y siempre después de salir del agua, una vez nos hayamos secado con la toalla.

Nunca se insistirá lo suficiente en la necesidad de proteger la piel al máximo de las radiaciones solares, ya que pueden derivar en granitos causados por el sol y en enfermedades muy serias. Está en juego nuestra salud y la de los nuestros. Esperamos que con estos consejos te hayamos aclarado todo lo relativo al uso y al orden de aplicación del filtro solar.