El verano es época propicia para los excesos, pero no te lleves las manos a la cabeza y da de lado a tus miedos. Olvídate de esos temidos kilos de más que se suelen coger durante esta estación del año porque quemar calorías sin esfuerzo e, incluso, adelgazar, es bastante sencillo si sigues al pie de la letra nuestras recomendaciones.

Todo se resume en tres formas básicas de conseguirlo, si bien en esta entrada de nuestro blog vamos a desarrollarlas de manera amplia y te vamos a brindar todos los consejos que estén a nuestro alcance para que, después de agosto, puedas sentirte satisfecho por haber sido capaz de mantener la línea sin privarte de caprichos.

Son tres reglas muy sencillas: come lo que quieras con moderación, no abandones por completo la actividad física de cualquier tipo y, sobre todo, no consumas más calorías de las que vas a quemar.

¿Qué tipo de ejercicios queman calorías sin esfuerzo?

No es necesario que te machaques en el gimnasio, basta con que te mantengas en movimiento y no te abandones a tu suerte pasando tus vacaciones tumbado en el sofá o en la hamaca de la playa.

Por ejemplo, cuando salgas a la calle elige siempre llegar a tu destino caminando y deja aparcado el coche siempre que sea posible. Está demostrado que subir escaleras a buen ritmo puede llegar a quemar hasta nueve calorías por minuto, así que pasa del ascensor porque tu salud te lo va a agradecer.

Asimismo, una hora de caminata a un ritmo de cinco kilómetros por hora te hará perder unas 230 kilocalorías. Así que una buena forma de mantener el tipo es dar paseos diarios a horas en las que la intensidad de los rayos del sol y las temperaturas sean moderadas.

Combate el sedentarismo con cualquier actividad que se te ocurra, aunque decidas quedarte en casa. Si estás en constante movimiento a lo largo del día puedes llegar a quemar hasta 350 calorías. Pasar el aspirador durante una hora o realizar tareas de limpieza, si lo haces con brío, puede ayudarte a consumir hasta 200 de estas calorías.

No tienes por qué dejar de ver la televisión, pero en vez de hacerlo tumbado en el sofá, gesto con el que solamente consumes unas 64 calorías por hora, puedes hacerlo por ejemplo mientras pedaleas en tu bicicleta estática, de manera que ya estarás quemando una cifra que alcanza las 200.

Y en la playa, enfoca tu diversión de otra manera. No pases todo el tiempo sentado o tumbado bajo la sombrilla. Date un paseo por la orilla o juega con tus hijos a las palas. Puedes llegar a quemar hasta 300 calorías en una hora y no te habrás dado ni cuenta.

¿Qué más podemos hacer para seguir quemando calorías?

La actividad física es fundamental para alcanzar este cometido, pero la dieta saludable cobra igualmente una gran importancia. De nada sirve que te mantengas activo o practiques mucho deporte si después no controlas lo que comes e incurres en abusos y excesos constantes.

Por eso debes obligarte a mantener siempre la balanza equilibrada. Evita ingerir demasiadas grasas saturadas o azúcares y opta por los productos naturales, limitando aquellos que sean procesados. Puedes darte todos los caprichos que quieras, pero siempre con moderación. Las grasas que son beneficiosas para tu metabolismo son aquellas que contienen alimentos como el pescado azul, el aguacate, los frutos secos, las yemas de huevo, el aceite de coco, lino, oliva o sésamo o la mantequilla clarificada.

La clave está en conseguir que tu metabolismo se acelere para que la quema de calorías se incremente. Y para ello hay algunos trucos que te resultarán de gran ayuda. Está demostrado, por ejemplo, que beber dos litros de agua durante el día es beneficioso y sirve también para eliminar toxinas.

Agua y comida saciante

El agua te mantendrá siempre hidratado, por lo que el riesgo de sufrir lipotimias o desmayos como consecuencia del sol y las temperaturas elevadas será menor. Además, disminuirá la sensación de hambre si la tomas un poco antes de cada comida. Y tu digestión lo agradecerá.

Haz varias comidas al día en cantidades suficientes para que te sacien sin llegar a llenarte demasiado. Hay estudios que demuestran que condimentar las comidas con salsas picantes elaboradas con ingredientes como la pimienta de cayena ayuda a acelerar el metabolismo en torno a un 20-25 por ciento y, por lo tanto, a quemar grasas de manera más acelerada.

El jengibre, el limón o la estevia son elementos que también ayudan a eliminar líquidos y a quemar calorías a un ritmo más acelerado.

La clave está en evitar el sedentarismo y los excesos. Con estas ideas bien definidas y estos trucos para no engordar este verano, pasarás un verano a tope sin privarte de nada y además acabarás perdiendo esos kilos que te sobran sin la necesidad de hacer grandes esfuerzos.