Reducir las cicatrices quirúrgicas es un objetivo que persiguen millones de personas de todo el mundo. Estas marcas en la piel están consideradas como antiestéticas y pueden llegar a acomplejar a quien las tiene. Por eso, vale la pena aplicarles los cuidados más sofisticados. Recuerda que las cicatrices no pueden ser borradas del todo, pero sí es posible corregirlas y disimularlas, de manera que apenas se note que han estado presentes. Cada cicatriz, por otra parte, requiere unos tratamientos distintos. Influyen en ellos factores como la amplitud de la herida, su forma, la dirección de la marca o su localización.

Claves para reducir una cicatriz

Cuando nos referimos a las cicatrices quirúrgicas, que son las que nos ocupan en este texto, las complicaciones para mitigarlas disminuyen. ¿A qué se debe este contexto más favorable? Básicamente, a que sus intervenciones han sido realizadas con garantías, como las incisiones finas y limpias.

Remedios para reducirlas

A continuación, te presentamos diversas alternativas idóneas para que las cicatrices adquieran un aspecto más saludable. Toma nota de ellas:

  • Crema hidratante. Mantener hidratada la zona a diario va a ser fundamental a la hora de facilitar una cicatrización rápida y el mantenimiento de la elasticidad de la piel de la zona dañada.
  •  Aceite de rosa mosqueta o de argán. Destacamos su riqueza en ácidos grasos y su contribución a la nutrición y elasticidad de la piel.
  • Parches reductores de poliuretano microporoso. Resultan muy útiles por lo que respecta a la prevención y disminución de las cicatrices hipertróficas. Estas cicatrices están asociadas a un estiramiento de la piel que ocasiona su deformación. La duración del tratamiento en el que se utilizan estos parches oscila entre cuatro meses y medio año. Ten en cuenta que, aparte de contribuir a la cicatrización, van a protegerte de los efectos del agua y de las radiaciones solares en ellas, por lo que se revelan muy útiles para el verano.
  • Crema fotoprotectora. Como te servirá para protegerte de los rayos ultravioleta, evitará que puedan salirte, una vez cicatrizada la herida, manchas en la piel de la zona afectada.
  • Vendaje para reducir la tensión. Los vendajes compresivos valen para evitar que los movimientos bruscos dañen más las cicatrices. Sobre todo, las hipertróficas. Acuérdate de que, si no te los pones, los tirones y la presión pueden separar o deformar la cicatriz.
  • Geles calmantes y regeneradores. Alivian los picores y las rojeces y estimulan la regeneración de las células cicatriciales.

Tratamientos estéticos para reducir cicatrices

Por otro lado, cuando las aportaciones de los anteriores tratamientos no han sido totalmente efectivas a la hora de disminuir los signos de las cicatrices, es el momento de pensar en los de segunda elección.

En las siguientes líneas te presentamos algunos de los tratamientos de la medicina estética a los que puedes recurrir, cuando no han funcionado como esperabas los de primera elección. Presta atención.

  • Láser. Esta tecnología sirve para quemar absorbiendo la luz. Los efectos van a depender del tejido y de la longitud de onda. El pulsado de 585 mm incrementa la elasticidad y el volumen.
  • Dermoabrasiones. Muy útiles en las cicatrices pequeñas, como las del acné. La eliminación de las capas superficiales aplana, reduce, repara y trata la coloración.
  • Luz pulsada. La energía de esta luz reepiteliza las estrías recientes y cicatrices finas.

Recomendamos estos tratamientos para cicatrices visibles, que no se puedan reducir con los tratamientos comentados anteriormente. Además, siempre tienen que ser con previa consulta médica.

Lo que hay que evitar

Por último, vamos a proporcionarte una lista de consejos que te conviene seguir para que estas cicatrices no resulten tan molestas. Se trata de cuidados que has de seguir aplicando incluso cuando se ha cerrado la herida, puesto que favorecen que evolucione naturalmente.

  • La limpieza y desinfección de los tejidos afectados es imprescindible para que los efectos reparadores de los tratamientos resulten completamente efectivos. De lo contrario, se pueden dar sucesivas infecciones que compliquen los pronósticos.
  • La hidratación contribuye a que los procesos de cicatrización avancen con un mayor éxito. Es bueno hidratar suficientemente una cicatriz varias veces al día, puesto que, además, los avances en su estado serán más rápidos. Incluso puedes aplicar un vendaje por compresión, que servirá tanto para evitar los movimientos perjudiciales para la cicatriz como para retener esa humedad tan necesaria.
  • El efecto del sol es muy negativo para las cicatrices. Provocará una hiperpigmentación de la zona, lo que implicará que ésta sea más visible. La radiación ultravioleta, en este sentido, es la más peligrosa. Recuerda, por consiguiente, cubrir la cicatriz con alguna prenda y aplicarte crema protectora en ella. No solo en verano, sino cualquier día del año.

Por último, aconsejamos no poner en peligro el estado de las cicatrices y recurrir a los remedios de las primera líneas o a los tratamientos estéticos para paliarlas. Si mejoras sus condiciones de partida, reducir su extensión y visibilidad será un objetivo posible. Así que no olvides poner en práctica los consejos que te hemos dado en este artículo.