Retraso de la menstruación, cambios de humor, sudores nocturnos, sofocos…son algunos de los síntomas de la menopausia precoz. Existen cambios corporales y en el estado de ánimo suelen alertar de esta alteración hormonal.

A veces, la menopausia tiende a adelantarse por diversos motivos. Llevar una vida sana puede marcar la diferencia en algunos casos, aunque en otros intervienen factores genéticos, donde poco se puede hacer.

¿Qué provoca la menopausia precoz?

Cuando se habla de menopausia precoz se suele situar cuando se produce antes de los cuarenta años. Por lo general, la mujer puede empezar a sentir los primeros síntomas de esta etapa de su vida a partir de los 45. La media, sitúa a los 50 años como el límite ante la nueva situación.

Llegar a este ciclo de la vida supone para la mujer un auténtico cambio en todos los aspectos. A partir del mismo, ya sabe que no tendrá menstruación y que dejará de producir hormonas sexuales. Todo ello conlleva una serie de síntomas que pueden marcarle en muchos aspectos de su vida.

¿Por qué se adelanta esta etapa?

Existen componentes internos y externos que provocan una menopausia prematura. La prevención puede ayudar en algunos casos, como es en el contacto de productos químicos, que pueden alterar la producción de hormonas. Así, muchos productos de limpieza y gran variedad de cosméticos, al estar en directo contacto con el cuerpo, participan en el desequilibrio de hormonas. El modo de evitar esto es optar por productos ecológicos.

La extremada delgadez es una causa directa del climaterio. En este sentido, el índice de masa corporal (IMC) no debe ser inferior a 18,5.

El tabaco es otra consecuencia que adelanta este periodo en la mujer, ya que afecta directamente al ovario. Dentro de los tóxicos, otros causantes de la precocidad se encuentran entre ciertos tipos de medicamentos, como los que se utilizan para la quimioterapia. En este sentido, una operación quirúrgica basada en la extirpación ovárica es también responsable de la menopausia prematura.

La genética es otra causa común. Síndromes o enfermedades que afectan al cromosoma sexual X suelen afectar a la buena calidad de los óvulos. Los síntomas pueden aparecer desde la infancia o ir desarrollándose a lo largo de los años, llegando a la etapa madura.

Otras enfermedades repercuten directamente en este problema. Una enfermedad autoinmune, donde se vea afectada la tiroides o el síndrome de fatiga crónica están muy relacionados en la precocidad. También padecer de VIH y no tenerlo controlado es una consecuencia directa.

Identifica los síntomas de la menopausia prematura

  • No quedarse embarazada. Este es un problema que afecta a muchas mujeres que quieren formar una familia. Al tener una repercusión en los ovarios, ya sea por mala calidad o atrofia, impide quedarse encinta.
  • Cambios en el estado de ánimo. Las hormonas se sienten afectadas, ya que no se genera estrógeno, produciendo en el organismo una especie de explosión interna que suele afectar el carácter y el ánimo. A su vez, muchas mujeres comienzan a sentir estados depresivos, que pueden ser tratados psicológicamente.
  • Modificaciones notables en el cuerpo. Desde bochornos o sudoraciones nocturnas, debidos a alteraciones hormonales, hasta la pérdida de colágeno, produciendo más sequedad en la piel (contando la zona vaginal) y pérdida de elasticidad epidérmica que, a su vez, se exteriorizan en una piel maltratada y avejentada. Tratamientos y productos ricos en colágeno pueden revertir esta situación.

Para identificar la menopausia temprana de otras afectaciones es imprescindible examinar posibilidades como el embarazo, el sobrepeso, un aumento del estrés o problemas congénitos.

Examinar los síntomas de la menopausia precoz es necesario para buscar un tratamiento oportuno. Muchas veces, medicamentos o la exposición a químicos son los causantes de su prematura aparición. Una vida saludable es siempre la mejor prevención.