Las verrugas en el cuello son pequeñas lesiones cutáneas benignas, también se conocen como verrugas seborreicas. En realidad, pueden aparecer en prácticamente cualquier parte del cuerpo como axilas, senos, párpados, manos y pies. A menudo, la predisposición genética y la obesidad también constituyen factores que influyen en la aparición de las verrugas.

Muchas veces las verrugas en el cuello desaparecen por sí solas pasadas unas semanas o incluso meses, pero también puede suceder que se propaguen. En ese caso será necesario tratarlas lo antes posible.

A su vez, está el componente estético. El cuello es un lugar muy visible, por lo que hay personas que prefieren tratarlas.

El tratamiento dependerá del lugar en el que se ubiquen. Por suerte, las verrugas en el cuello tienen tratamientos sencillos. Nosotros hablaremos de las opciones para acabar con ellas.

¿Cómo puedo eliminar las verrugas en el cuello?

Como hemos comentado, a menudo las verrugas desaparecen solas. El 30 % remiten transcurridos 6 meses y el 40 % a los dos años. No obstante, si empiezan a crecer, a multiplicarse o simplemente prefieres suprimir una verruga en el cuello por cuestiones estéticas, existen varias soluciones.

Láser de dióxido de carbono (CO2)

Se efectúa con anestesia local. El láser de CO2 evapora la lesión sin dejar casi señal ni cicatriz. Es el método más eficaz y también el más seguro.

Por lo general, se efectúa en dos sesiones: en la primera se elimina casi completamente la elevación de la piel de la verruga, y en la segunda se practica un repaso.

Después de la intervención aparecerá una costra, que normalmente se desprenderá entre una y dos semanas después. Podrás hacer vida normal inmediatamente tras las sesiones.

Gracias a que el láser actúa muy selectivamente, se evitan las posteriores cicatrices. Además, el láser de CO2 permite una rápida coagulación, lo cual impide que la zona sangre. No es necesaria la preparación previa de la zona.

Ácido salicílico

Existen distintos productos a base de ácido salicílico, como cremas o gotas. Es cierto que pueden ser efectivos, pero es necesario aplicarlos todos los días y durante varias semanas. Es suficiente administrar una o dos gotas o un poco de crema en la verruga y dejar que se seque. Sin embargo, has de tener cuidado de que el ácido salicílico no entre en contacto con la piel circundante, ya que puede causar irritación. Para ello, te recomendamos aplicar vaselina en la piel del entorno antes del ácido salicílico. Así, no podrá acceder a la verruga.

Electrocoagulación

Método quirúrgico que utilizamos en los Centros Médicos de Belleza hedonai. Con este tratamiento eliminamos las verrugas y los puntos rubíes del cuerpo y en concreto del rostro, zona que suele preocupar a más a los afectados por las verrugas seborreicas.

Este proceso dura unos 30 minutos y los resultados son inmediatos y es indoloro.

Consulta al médico

En ocasiones, acabar con una verruga tanto en el cuello como en otra zona es muy simple. El médico puede decidir que un especialista queme la verruga. A menudo, después se aplica cantaridina sobre la misma y se coloca un vendaje en la zona, que deberá permanecer tapada al menos 24 horas. Posteriormente, el médico procederá a retirar la piel muerta o a repetir el tratamiento si no ha desaparecido del todo.

Crioterapia

La crioterapia es otro tratamiento que ha de ser prescrito por tu médico. Consiste en congelar la verruga mediante nitrógeno líquido. Después de unos días, la verruga caerá sin dejar ningún rastro.

Sin embargo, este método no elimina el virus de la verruga. Por ello, es posible que vuelvan a aparecer en el futuro.

Aplicado en el cuello, existe la posibilidad de que el tratamiento con nitrógeno deje cicatriz, puesto que se trata de una zona con la piel muy fina. También es posible que no sea suficiente con una sesión y que debas repetir la aplicación de nitrógeno líquido varias veces.

Cirugía

Si los tratamientos anteriores fallan, se puede recurrir a la cirugía. Se trata de una intervención sencilla para la que solo es requerida la anestesia local.

Así, la verruga posiblemente desaparezca de manera permanente. Además, la intervención no dejará cicatriz, o esta será muy leve, si la zona tratada se protege adecuadamente, es decir, si cuidas la zona durante el tiempo que te indique el médico para evitar una infección y permitir que cicatrice por sí sola, proceso que durará entre 3 y 6 semanas. Es posible que se experimenten algunas molestias en la zona después de la operación, pero normalmente remitirán con el tiempo.

Existe la posibilidad de que el virus VPH permanezca en el cuerpo y que, por tanto, vuelva a desarrollarse una verruga.

Remedios caseros

No son recomendables, puesto que pueden dejar cicatriz (como tratar de quitarla con un hilo o tratar de cortarla) o simplemente no son efectivos porque resultan insuficientes (como aplicar limón, bicarbonato, vinagre, aceite de árbol de té, etc.). La razón es muy simple: estas sustancias son antibacterianas y antivíricas, pero se aplican solo externamente, cuando el virus que causa la verruga está también en el interior.

Precauciones con las verrugas en el cuello
Al igual que con las verrugas de otras partes del cuerpo, deben tomarse ciertas medidas si se padecen verrugas en el cuello.

Son muy contagiosas, por lo que debes evitar entrar en contacto directo con las verrugas de otras personas, así como utilizar toallas, ropa, etc. que la persona haya utilizado en contacto con la verruga.

No se debe cortar o intentar quemar, porque el riesgo de desencadenar una infección o de que deje cicatriz es alto. A su vez, con el sangrado, es muy posible que la infección se propague a otras zonas del cuerpo.

Lo recomendable es consultar las alternativas para erradicarla con un médico o dermatólogo. Un experto podrá evaluar la verruga y determinar cuál es el mejor tratamiento para ti. Solo así podrás estar más seguro/a de su efectividad.

En conclusión, para hacer desaparecer una verruga e impedir que deje cicatriz o que la infección se extienda, lo mejor es primero consultar con tu médico de cabecera, quien te dará cita para un dermatólogo. También puedes solicitar cita directamente en un dermatólogo privado o en un centro profesional de estética.

El dermatólogo te proporcionará varias posibles soluciones. Toma nota de las alternativas que te hemos ofrecido y consulta con él si son viables o no. De este modo, lograrás acabar definitivamente con tu problema de verrugas en el cuello.