La vitamina C para la piel tiene diversos beneficios, como el resto de estas sustancias, de diversa naturaleza e imprescindibles para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Las esenciales son 13 y son proporcionadas por muchos de los alimentos de nuestra dieta diaria. Todas nos ayudan a la formación y mantenimiento de tejidos como el hueso, los dientes, los glóbulos rojos, la piel y el sistema nervioso. Algunas de ellas ayudan a absorber hierro y calcio o tienen efecto antioxidante contra los radicales libres causantes del envejecimiento prematuro de los tejidos. Podemos dividirlas en liposolubles, que se almacenan en el tejido adiposo del cuerpo, e hidrosolubles, que se almacenan en el hígado. La carencia de una o varias vitaminas causada por una dieta inadecuada se llama avitaminosis, y es la causa de una gran cantidad de enfermedades. Ten en cuenta que las más importantes para mantener sana la piel son las vitaminas A, B3, C, D y E, entre las cuales la vitamina C lo es particularmente.

Vitamina C

Por su composición química, este nutriente es un isómero levógiro de un compuesto perteneciente a la química orgánica llamado ácido ascórbico. Se presenta en forma cristalina, es hidrosoluble, no tiene olor ni color y su sabor, como tal vez sospeches, es ácido.

Tiene varias funciones en el organismo y tiene relación con el buen funcionamiento de varios órganos. Una de las más importantes es intervenir en la producción de colágeno por lo que requerimos esta sustancia para la integridad de los huesos, los tendones, los cartílagos de las articulaciones, la piel y para la cicatrización de las heridas. También el colágeno es una sustancia que brinda estructura a los vasos sanguíneos.

Ten presente que su presencia facilita la absorción del hierro de origen vegetal en el tubo digestivo. Otro de sus efectos es que nos ayuda al buen funcionamiento del sistema inmune, que protege al organismo de infecciones y regular la producción de melanina en la piel. Por último, es antioxidante, pues actúa contra los radicales libres que causan daños a las células. Por ello nos protege del humo del tabaco, de la contaminación ambiental y de los rayos ultravioleta contenidos en el espectro de la luz solar.

¿Cómo ayuda a nuestra piel la vitamina C?

Esta sustancia es un gran aliado para mantener la frescura de tu piel, tanto cuando es utilizada en forma tópica como cuando es ingerida. Su efecto antioxidante evita que el cutis se arrugue de forma prematura, ya sea por causa del hábito de fumar o por el fotoenvejecimiento, secundario a la exposición prolongada al sol. Ten en cuenta que a este último factor se atribuye el 80 % de la aceleración de ese proceso natural.

Además de los beneficios que obtenemos de tener un alto consumo de esta vitamina procedente de la dieta, está su aplicación tópica. Una de las acciones de la vitamina C usada en crema o serum es que al regular la producción de melanina puede ayudarte a eliminar manchas en la piel. Al incrementar la producción del colágeno, da a la piel varias cualidades, como la de ser más firme y elástica, brindándole vigor. En el caso de enfermedades como el acné, esta vitamina te ayuda también a la curación de las lesiones por su efecto cicatrizante.

¿Qué provoca la falta de vitamina C?

A esta vitamina también se la ha llamado antiescorbútica, pues preserva al ser humano de una grave enfermedad llamada escorbuto. Este trastorno aparece cuando no se ingiere en cantidad suficiente. La cantidad mínima es de 10 miligramos al día y por debajo de este nivel de consumo aparece el escorbuto después de unas seis semanas.

Los síntomas de esta enfermedad son muy diversos; puedes notar que en las encías causa una inflamación llamada gingivitis que puede llevar a sangrados y a la pérdida de los dientes. También ocurren sangrados nasales, debilitamiento del esmalte dental, piel descamada y reseca, fragilidad capilar con formación de hematomas, cicatrización lenta de las heridas, anemia e inflamación dolorosa de las articulaciones.

¿Dónde podemos encontrar la vitamina C?

Esta vitamina de encuentra básicamente en los vegetales y frutas frescos, preferiblemente consumidos crudos o al vapor, ya que la vitamina C es muy poco estable y la cocción excesiva la elimina. También se destruye rápidamente por oxidación si la expones al aire, por lo que, por ejemplo, los zumos que la contienen debes consumirlos recién exprimidos.

Los requerimientos diarios varían con la edad y condiciones como el embarazo. Para los adultos hombres es de 90 mg y para las mujeres es de 75 mg. Las personas fumadoras, por estar expuestas al humo del tabaco y, por ello, a un agente que genera radicales libres de forma muy importante, deben añadir a este requerimiento diario otro adicional de 35 mg.

Frutas

Entre estos alimentos, los cítricos como pomelos, mandarinas y limones la contienen en gran cantidad. También está presente en los kiwis, las fresas, los mangos, las papayas, las piñas y los melones.

Hortalizas

Entre estas, el perejil la contiene en gran cantidad, así como el pimiento. Otras hortalizas con gran aporte de vitamina C son las coles, los berros, la coliflor, las espinacas, los espárragos, los guisantes y los tomates.

Durante los meses de verano, cuando la exposición al sol aumenta considerablemente, es recomendable que tomes alimentos que contengan vitamina C, ya sea de forma natural o de manera añadida a la composición de algunos productos, lo cual puedes revisar en la etiqueta.

Otras fuentes de vitamina C

También puedes consumir suplementos de vitamina C en forma de tabletas para tomar por vía oral, pero siempre bajo supervisión y consejo del médico o del farmacéutico. Estos suplementos son útiles para aumentar los aportes de esta vitamina al organismo, pero no pueden sustituir a la que naturalmente ingerimos con los alimentos que la contienen en altas concentraciones. También puede serte de utilidad usar productos cosméticos que entre sus ingredientes la contengan. Deberás usarlos antes de aplicarte el protector solar.

En definitiva, la vitamina C aporta indudables y múltiples beneficios a la salud. Además, es parte de la composición de gran cantidad de alimentos, por lo que es accesible para cualquier tipo de dieta y también está disponible en forma de suplementos para consumo oral. Recuerda tomar suficiente cantidad para cuidar tu piel.