La flacidez en los brazos y su tratamiento es una cuestión que preocupa a muchas mujeres. La piel flácida no es estética, y cuando llega el verano y esa parte del cuerpo está más expuesta, son muchas las mujeres que se sienten incómodas al notar que la piel del tríceps tiende a descolgarse.

Esto, en contra de lo que se pueda pensar, pasa en todo tipo de cuerpos: también con los delgados. Entre las causas se encuentra el exceso de grasa y la falta de ejercicio localizado, puesto que no es una parte del cuerpo que se ejercite de manera natural, con los movimientos propios del día a día. Aunque la genética y las hormonas también tienen su parte en este problema.

Tratamientos para eliminar la flacidez en los brazos

Reducir o eliminar la flacidez en los brazos afortunadamente tiene solución. Y hay distintas formas de hacerlo: ya sea a través de la alimentación, el deporte o los tratamientos estéticos.

Alimentación

La alimentación es uno de los pilares fundamentales para tener las llamadas alas de murciélago a raya. Para ello tienes que seguir estos consejos:

  • Proteínas: la ingesta de proteínas es indispensable para fortalecer los músculos del cuerpo y dar firmeza a la piel, evitando que la grasa acumulada aumente. Para ello hay que elegir las proteínas adecuadas, es decir, las que se encuentran en la carne blanca (pollo y pavo), pescado blanco, clara de huevo, queso de cabra, almendras, etc. Por el contrario, debes evitar alimentos proteicos como las carnes rojas, embutidos o lácteos que tengan muchas grasas.
  • Antioxidantes: estos alimentos ayudan a luchar contra los radicales libres que provocan la oxidación celular de nuestro cuerpo. Para ello, hay que incluir en nuestra dieta diaria: frutos rojos, frutos cítricos, tomate, kiwi, aguacate, etc.
  • Evita o limita el consumo de comidas grasas, bollería, embutidos, el exceso de azúcar y sal, bebidas gaseosas y alcohólicas.

La natación, el deporte más reafirmante

Cualquier deporte es bueno para combatir la flacidez en los brazos y otras partes del cuerpo, pero existen algunos que mejoran y tonifican casi todo el cuerpo. Entre ellos destaca la natación, que está considerado como el deporte más reafirmante. Esto se debe a que en la práctica de este deporte se activan prácticamente todos los músculos y a que el contacto con el agua ejerce un masaje que es muy efectivo a la hora de combatir la flacidez.

El voleibol es otro de los deportes que ayudará a tus brazos, ya que en estos recae buena parte del esfuerzo que se realiza al practicarlo. En contra de lo que se pueda pensar, estos dos deportes no son exclusivos del verano, y cualquier mujer que quiera llevarlos a cabo para reducir la flacidez de sus brazos encontrará buenas opciones a cubierto para hacerlo incluso en invierno.

Además, existen ejercicios con el propio peso del cuerpo que ayudan a eliminar esa grasa acumulada en los brazos. Se trata de una opción muy recomendable para incluir en una rutina de ejercicios diarios en casa: las flexiones de brazos o las flexiones invertidas (para lo que se pueden utilizan dos sillas) son dos de las prácticas con mejores resultados. También se pueden utilizar unas pesas, pero no es imprescindible para ejercitar los brazos.

Tratamientos estéticos

Los tratamientos estéticos enfocados en la disminución y eliminación de la flacidez en los brazos son una muy buena opción para tener en cuenta frente a este problema.

  • Hilos tensores

Los hilos tensores son uno de los tratamientos que más eficazmente permiten terminar con la flacidez en los brazos y en otras partes del cuerpo, como puede ser la zona inferior de la cara. Se trata de unos hilos que se introducen bajo la piel y que proporcionan un efecto lifting prácticamente inmediato. Es por ello que también se les conoce como hilos mágicos.

Se trata de un tratamiento poco invasivo y fundamentalmente indoloro, que permite volver a la realización de tareas cotidianas de forma inmediata.

Con el paso del tiempo, el propio cuerpo reabsorbe estos hilos. De hecho, antes se utilizaban en cirugía general como material de sutura precisamente a raíz de esta propiedad. Es recomendable realizar este tratamiento cada dos o tres meses, en función de las características de la flacidez. Igualmente, su duración variará en función del tipo de piel, la edad y las características particulares de cada paciente.

  • Radiofrecuencia

Este tratamiento consigue que el propio cuerpo produzca colágeno mediante la aplicación de ondas electromagnéticas que calientan la piel a través de la estimulación eléctrica. Además, es un tratamiento muy eficaz para la mejora de la circulación sanguínea y en pieles con tendencia acneica, ya que disminuye los niveles de grasa.

Su aplicación es totalmente indolora, ya que se aplica mediante una máquina de avanzada tecnología que emite las ondas sobre la zona que se quiera tratar. La estimulación del sistema linfático está asegurada en cada una de las sesiones, que pueden durar entre 30 y 60 minutos.

Su diferencia con el tratamiento anterior radica en que los resultados no son visibles desde la primera sesión. Además, la radiofrecuencia es perfecta para combinar con otro tipo de tratamientos, como puede ser la presoterapia (que también ayuda a la reducción de la celulitis o piel de naranja) o la mesoterapia. Por ello es un tratamiento a medio y largo plazo, con buenos resultados en el tiempo.

  • Tratamiento Venus Legacy

Similar al tratamiento anterior, o derivado de él, esta es una innovadora tecnología que emplea radiofrecuencia multipolar, además de pulsos magnéticos que estimulan la piel mediante calor y provocando una respuesta autocurativa. Un tratamiento no invasivo que mejora la elasticidad de la piel y reduce la grasa acumulada, especialmente en los brazos.

La flacidez en los brazos es un problema que tiene solución tanto para prevenirlo, atenuarlo como para eliminarlo. Tratamientos como la radiofrecuencia o la aplicación de hilos tensores bajo la piel son muy efectivos. Así como hábitos saludables como el deporte y la alimentación también ayudarán, tanto a la reducción del problema como al mantenimiento de los buenos resultados obtenidos gracias a un tratamiento estético.