El exceso de sol, las bajas temperaturas, la contaminación ambiental… Afectan al bienestar y la salud de nuestra piel. El peeling y la dermoabrasión son dos tratamientos que se utilizan para fomentar la regeneración celular y eliminar las células muertas y lograr así mejorar la elasticidad y la luminosidad en el rostro. Con los dos tratamiento se consigue un piel tersa, suave, uniforme y suave.

Sin embargo, aunque ambos procedimientos consigan los mismos resultados, la forma de hacerlo y el nivel de profundidad en la aplicación de cada uno es distinto.

Diferencias entre el peeling y la dermoabrasión

Cada uno de estos tratamientos tiene unas peculiaridades y una actuación distinta en la piel, por eso es importante conocer sus diferencias para poder elegir la mejor opción que encaje con las necesidades de cada persona.

Peeling

Consiste en la eliminación de las capas de la piel más superficiales para lograr que las células se renueven en su totalidad. Existen diferentes tipos, por lo que el tratamiento de elección dependerá de las características particulares de cada caso, con el objetivo final de conseguir la máxima efectividad. ¿Qué tipos de peeling hay?

  • El peeling mecánico es una técnica poco invasiva e indolora se caracteriza por el uso de un dispositivo con un cabezal a base de puntas de diamante o de pequeñas partículas de silicio de origen orgánico. A medida que se va pasando por la piel se produce la exfoliación y la aspiración de las células muertas.
  • El peeling químico se denomina así porque utiliza un compuesto químico para lograr la renovación de la piel. El de fenol es uno de los más efectivos gracias a su poder exfoliante. El de ácido glicólico es más suave y el de ácido salicílico usa el principal compuesto de la aspirina para eliminar las células muertas de las capas más superficiales de la piel.
  • Finalmente, el peeling enzimático no altera la piel como el mecánico, ni afecta a las células cutáneas como el químico. Basa su éxito en el uso de elementos naturales (aloe vera o calabaza por citar dos ejemplos) que producen una exfoliación natural y progresiva. Mantiene el equilibrio del pH de la piel y no tiene efectos secundarios salvo en casos de alergia concreta a alguno de los componentes usados en el tratamiento.

Dermoabrasión

Esta técnica se lleva a cabo usando un instrumento con un cabezal compuesto de pequeños cristales de óxido de zinc o de aluminio. Durante la exfoliación también se aspiran las células muertas. Es muy eficaz para corregir estrías, cicatrices y arrugas. Eso sí, resulta imprescindible someterse, antes de iniciar el tratamiento, a una prueba de alergia al material que compone el cabezal para evitar reacciones adversas.

¿Cuál elijo según mi tipo piel?

A la hora de tomar esta decisión hay que tener en cuenta diversos factores ya que, aunque puedan parecer complementarios, todo dependerá de cada caso particular.

Ventajas e inconvenientes del peeling

Los beneficios del peeling para la piel son múltiples pero hay que tener en cuenta que también tiene algunos inconvenientes. Es importante conocerlos para decidir si el tratamiento es adecuado para tu tipo de piel.

Ventajas

  • Es una técnica indolora, que puede realizarse en cualquier momento y que permite renovar la piel de manera eficaz.
  • Su uso aumenta la producción de elastina y colágeno de forma natural, lo que ayuda a que la recuperación sea progresiva.

Inconvenientes

  • Una de sus principales desventajas es que cada tipo de piel necesita de un químico concreto para aumentar su efectividad.
  • Además, para comprobar los efectos reales del tratamiento es necesario esperar unos 15 días; durante este tiempo puede producirse la aparición de escamas en la piel, así como el desprendimiento de las capas más superficiales.
  • Todo esto convierte el proceso de recuperación en uno de los más complicados en lo que respecta a la estética, y que exige estar siempre atento a los cambios que se van produciendo en la piel.

Ventajas e inconvenientes de la dermoabrasión

Lo mismo ocurre con la dermoabrasión, es un tratamiento que proporciona grandes beneficios para la piel pero es necesario saber en qué tipos no es recomendable aplicarlo.

Ventajas

  • Los efectos de este tratamiento se pueden apreciar desde el primer momento, si bien se puede presentar una pequeña costra que dura unos días.
  • Es muy eficaz para combatir la queratosis, estimular la producción de colágeno, corregir imperfecciones, eliminar los puntos negros y suavizar las secuelas del acné.

Inconvenientes

  • No obstante, con la edad se produce una ralentización del proceso de cicatrización que incluso puede provocar la proliferación de queloides.
  • No se recomienda su uso en pieles oscuras o bronceadas, en zonas con acné o con pecas y tampoco en pieles que hayan sido tratadas con radioterapia.

¿Cómo elegir el tratamiento correcto?

Teniendo en cuenta los factores anteriores, es imprescindible someterse a un estudio previo de tipo de piel y de las incorrecciones a tratar Solo así se podrá apostar por la opción más recomendable y efectiva, que termine generando los efectos esperados.

Lo más adecuado antes de elegir entre el peeling o la dermoabrasión es ponerse en manos de un especialista. Este poseerá la capacidad de elegir, en base a sus conocimientos y experiencia, el tratamiento que mejor se amolde a las necesidades del paciente.