Es guapa y delgada como su madre, y se cuida como le decía su abuela que hiciera… Y es que Ariadne, mujer familiar donde las haya, se ríe explicando como su madre “siempre dice que empieza el lunes el gimnasio … y ya van cientos de lunes” y como su abuela le enseñó a hidratarse siempre el cuello: “decía que ver una piel preciosa y un cuello arrugado era síntoma de dejadez”.