

Dietas Proteinadas
Dieta Disociada
Dieta de la zona
Dieta Hipocalórica
Dieta Macrobiótica
Dieta Depurativa
Alimentación exclusiva a base de verduras fibrosas y producto proteinado que llevará al paciente a un peso ideal añadiendo poco a poco proteína animal y luego frutas, lácteos , pan y féculas hasta llegar a una alimentación completa, sana y equilibrada junto a ejercicio físico.
Es una dieta cetogénica, por ello se debe realizar bajo supervisión médica, conseguida a través de una alimentación exclusiva a base de proteína animal magra y verduras fibrosas. Como la dieta es restrictiva al inicio, deberemos tomar una suplementación alimenticia para evitar carencias.
La disociada de Hedonai intenta no ser una dieta calculada a nivel calórico. Por ello recomienda un desayuno completo, y las comidas principales consisten siempre en un primer plato de verde favoreciendo la digestión de los alimentos y disociando el segundo plato.
Esta Dieta recomienda comer una proporción 40-30-30 de glúcidos, proteínas y grasas en cada toma de alimentos. Se basa en la toma prioritaria de grasas poli-insaturadas, apoyando la dieta con una suplementación importante en Omega 3, utilizando la moderación y la variedad como premisas. Con este tipo de dieta, se consigue tras las comidas que el pico de glucosa sea el mínimo, manteniendo la insulina en una zona ideal para la salud. Es una dieta muy recomendable para diabéticos tipo I y II.
Con la dieta hipocalórica se consigue que la entrada de energía a través de los alimentos sea inferior a la salida de energía utilizándose la grasa almacenada para la creación de esa carencia de energía consiguiendo así una pérdida de peso paulatina.
Más que un tipo de dieta para perder peso, es un estilo de vida , una forma de alimentarse, pensar y vivir que toma como referencia los hábitos alimenticios e higieno-dietéticos de los japoneses (ej: isla de Okinawa dónde existe una gran población de gente longeva).
El comer fuera de casa, el alcohol, el sedentarismo, el estrés, el beber poco agua sobrecargan de forma excesiva a nuestro hígado y nuestros riñones. Por ello una dieta depurativa antes de empezar cualquier otro tratamiento para que éste sea más eficaz, o hecha puntualmente 1-2 veces al año, es un descanso para nuestro organismo.

Programas dietéticos asociados a tratamientos estéticos: Dieta anticelulítica: Una dieta variada y equilibrada, moderada y rica en alimentos anticelulíticos debería ser una herramienta de apoyo en todo tratamiento anticelulítico.
Dieta para una piel tersa: Ciertos alimentos y complementos alimenticios ricos en vitamina C, silíceo, amino ácidos precursores del colágeno pueden apoyar un tratamiento corporal o facial contra la flacidez.




