Para poder eliminar las pequeñas venas rojas que aparecen en la piel, más conocido como problema de cuperosis o rosácea (normalmente en las mejillas y en las aletas de la nariz), existe un tratamiento que se basa en aplicar luz pulsada con alta intensidad, que reduce el tamaño del poro y la profundidad de las arrugas, ayuda a sintetizar nuevo colágeno en la dermis, reduce las manchas tanto marrones como rojas, mejora la textura de la piel y reduce el acné.

Si quieres acabar con ello te lo ponemos muy fácil.  Tan solo tienes que acudir a tu centro Hedonai más cercano, preferiblemente sin maquillaje ni autobronceador en la zona en la que te vas a realizar el tratamiento). Después de la colocación de crema anestésica, se limpia la piel, se coloca un antifaz de protección ocular y un gel para refrescar la piel e, inmediatamente después, se hace el tratamiento con luz. Una vez finalizado se procede a limpiar de nuevo la zona tratada.

Después del tratamiento aparecen en la piel pequeñas costras que se van secando y desprendiendo (entre 1 y 3 semanas después de la sesión). Algunas de las zonas tratadas pueden quedar más oscuras o claras durante un tiempo, pero no hay que preocuparse porque es algo transitorio.

¡No tienes excusa para estar guapa y lucir una bonita piel!