El Tratamiento de Mesoterapia Facial aporta a nuestra piel una serie de principios activos como la Vitamina A y la Vimatina C, que estimulan la síntesis de colágeno, hidratan la dermis y nos ayudan a mantener o recuperar el equilibrio natural de la piel.

En cuanto a su aplicación, el tratamiento se realiza mediante microinyecciones muy superficiales para la prevención del envejecimiento facial y mejorar las arrugas, las manchas y la flacidez.

Recomendaciones a seguir después de la mesoterapia

Una vez que nos hemos realizado el tratamiento, ¿cuáles son los cuidados posteriores a la mesoterapia? ¿Cómo podemos mantener sus efectos? El secreto no es otro que la utilización de productos cosméticos que complementen la técnica médica, de forma que se optimicen los resultados del tratamiento.

En un primer momento, la Mesoterapia puede provocar como efectos secundarios más comunes, eritema o rojez pasajera, pequeñas marcas debidas a la inyección con aguja, ligera inflamación de la zona o la aparición de leves hematomas. Estas reacciones desaparecen generalmente en las 24-48 horas siguientes.

Con el fin de acelerar el proceso de recuperación, podemos aplicar por vía tópica productos con vitamina K, que previenen y tratan los hematomas u otros como el árnica, que mejora de forma rápida la apariencia, elasticidad y coloración de la zona tratada.

Una vez recuperada, debemos centrarnos en el cuidado diario de nuestra piel:

  • La limpieza y tonificación con cremas o geles limpiadores, aguas o leches desmaquillantes y tónico, es fundamental para eliminar impurezas, excesos de grasa y restos de maquillaje. Elegiremos el producto que mejor se adecue a las características de la piel a la que va destinado.
  • Tras la higiene, procederemos a la aplicación tópica de esos principios activos básicos para contribuir al proceso de hidratación y al mantenimiento de una óptima salud de la piel, como son:
    • El colágeno, que incrementa la elasticidad y mejora la firmeza de la piel
    • El ácido hialurónico, que proporciona hidratación y favorece la renovación celular y la regeneración cutánea.
    • La vitamina C, que ayuda a neutralizar los daños provocados por los radicales libres, a la reconstrucción del colágeno y proporciona una potente acción antioxidante.
    • Los proteoglicanos, macromoléculas naturales capaces de restaurar las células de la piel y de intensificar su metabolismo mejorando sus propiedades mecánicas y su aspecto fisiológico.

Existen diferentes serums, cremas, geles, etc en las que podemos encontrar todos estos compuestos, solos o combinados para potenciar sus efectos.

  • Y, por último, los fotoprotectores debe jugar un papel destacado en nuestro ritual de cuidados. Es necesario resaltar que una de las principales causas de oxidación y formación de radicales libres es la radiación UV, por lo que el uso diario de los mismos es una de las pautas cosméticas más importantes para prevenir el envejecimiento cutáneo.

Además del rostro, es importante la aplicación del tratamiento en otras como:

  • Cuello y escote: son áreas frágiles y de menor protección.  Existen tratamientos cosméticos específicos con fórmulas más suaves, pero igualmente efectivas que complementan la acción de  redensificación y reafirmación  inducida por la Mesoterapia.
  • Las manos, en las que la turgencia, tersura y luminosidad obtenidas se potencian con cremas y emulsiones basadas en materias primas naturales como aloe vera o aceites que contribuyen a su nutrición y protección.

Finalmente, recordar que la alimentación equilibrada, dormir, beber agua y el deporte son pautas generales que deberíamos incluir en nuestros hábitos cotidianos, ya que contribuyen al mantenimiento tanto de la belleza como de la salud.

 

“La salud es belleza y la más perfecta salud es la más perfecta belleza”.

William Shenstone.