Cuando comienzas con la operación bikini, esperas encontrar la solución perfecta para mejorar el aspecto de tu cuerpo y de tu piel. En ese momento en el que hablas con tus amigas acerca de la cantidad de tratamientos que puedes realizarte siempre surgen preguntas acerca de las últimas novedades y, por supuesto, necesitas conocer la diferencia entre liposucción y lipoescultura para saber qué tratamiento te conviene más.

Diferencias entre liposucción y lipoescultura

Existe una confusión generalizada entre estos dos términos que queremos aclararte.

¿Qué es la liposucción?

La liposucción es una técnica quirúrgica en la que el cirujano, ayudado de una cánula, aspira el contenido graso de los acúmulos localizados que restan proporción a tu cuerpo y que, pese a realizar dietas o ejercicio, persisten. Es un procedimiento agresivo y no es recomendable extraer más de cuatro litros en la intervención (ojo, no todo lo aspirado es grasa). Se suele realizar con anestesia epidural más sedación o anestesia general.

El avance de la tecnología ha permitido incorporar diferentes sistemas con los que reducir el sangrado, el trauma, mejorar la retracción de la piel y que no se dañen las células madre y los adipocitos para que se pueda utilizar el tejido adiposo como injerto.

Una persona con un peso relativamente normal pero que tenga exceso de grasa en unas áreas determinadas del cuerpo es un candidato perfecto para someterse a este tipo de tratamiento ya que una piel elástica y firme obtendrá un mejor contorno. hay que tener en cuenta que el postoperatorio tras una liposucción es casi tan importante como la operación en sí.

Este tratamiento puede realizarse en la papada, brazos, abdomen, espalda, muslos, nalgas, rodillas y en las piernas. Has de saber que los resultados son inmediatos y el resultado final lo observas pasados dos o tres meses, momento en el cual deberías iniciar un tratamiento de radiofrecuencia para mejorar el tono de la piel.

Esta técnica no tiene riesgo si se practica en una clínica autorizada a tal fin y lógicamente por personal especializado. Es untratamientos que proporciona gran satisfacción a la persona que se lo realiza.

¿Qué es la lipoescultura?

Una lipoescultura, en cambio, es una técnica que puede ser o no quirúrgica. Es decir, lipoescultura hace referencia a que se está remodelando o esculpiendo el cuerpo, pero no se menciona el tipo de técnica que se está empleando para ello.

Ya has visto que cuando se habla de liposucción se trata de disolver y romper la grasa que sobra y se acumula en cualquier parte del cuerpo, posteriormente extrayéndola mediante succión con la ayuda de una cánula.

Para disolver la grasa se pueden utilizar también técnicas láser y, posteriormente extraerla mediante el uso de cánulas más finas. Se trata de una evolución de la liposucción, ya que gracias a ello se puede aplicar la técnica en zonas donde anteriormente no había espacio para trabajar, aunque sigue denominándose liposucción.

En cambio, cuando se hace referencia a la lipoescultura se habla de modelar o esculpir el cuerpo. En algunos casos esto implica eliminar la grasa de donde sobra, aunque normalmente esto es solo parte del procedimiento, ya que la grasa sobrante puedes colocarla en otras zonas del cuerpo para que tenga un aspecto mucho más atractivo. La lipoescultura puede valerse de la liposucción para que cumpla con sus objetivos de moldear el cuerpo.

Al utilizar técnicas láser para disolver las bolsas de grasa, si no son demasiado grandes, el propio organismo las reabsorbe, por tanto no es necesario recurrir a la succión. Esta técnica es cada vez más utilizada para el tratamiento de la celulitis.

Tratamientos similares sin cirugía

Sonohidrolipolisis

La sonohidrolipólisis una técnica de remodelación del cuerpo que consiste en la rotura del adipocito y la liberación de la grasa a través de los sistemas linfático y venoso, donde el hígado la metaboliza y la elimina del organismo. Se conoce como liposucción sin cirugía. Es una técnica de lipoescultura para eliminar la grasa localizada y la celulitis.

Es posible reducir hasta 4 centímetros, pero para realizar este tratamiento es recomendable seguir una dieta baja en grasa y alcohol con el objetivo de favorecer la metabolización.

Para utilizar esta técnica hay que realizar un diagnóstico previo y valorar la grasa a eliminar y las zonas a tratar. Se procede a marcar la zona y se inyecta suero fisiológico de osmolaridad baja. De esta forma y por equilibrio de concentraciones intra y extracelulares se introduce el suero hipotónico en el interior de los adipocitos o células grasas.

Posteriormente se aplica un tratamiento de ultrasonidos que va a provocar una marejada tisular, movimiento de las células de grasa, ruptura de sus membranas celulares y por tanto destrucción de las mismas. Seguidamente se realiza un drenaje linfático para facilitar la eliminación de la grasa que se ha destruido.

Cavitación

Esta es también una técnica no invasiva. Se utiliza para eliminar la grasa localizada con ayuda de ultrasonidos de baja frecuencia que se aplican en la zona de grasa concentrada. De esta manera, las células adiposas se disuelven desde el interior y la grasa se elimina a través del sistema linfático y la orina.

Es una técnica muy utilizada para eliminar la piel de naranja. Ayuda también a mejorar la circulación, elimina toxinas y aumenta tanto la elasticidad como el tono del tejido.

En resumen, puedes optar para remodelar tu cuerpo con técnicas invasivas que precisen anestesia, como la liposucción, o con técnicas que no lo necesiten, como la sonohidrolipolisis y la cavitación. ¿Cuál prefieres?