El eritema facial (o enrojecimiento) es un concepto médico del campo de la dermatología. Se define como un enrojecimiento de la dermis causada por una elevación del riego sanguíneo de los vasos faciales. Suele aparecer tras la vasodilatación posterior a un proceso inflamatorio y puede ser causado por una amplia variedad de patologías infecciosas o dermatológicas.

¿Por qué aparece el eritema facial?

Diversos factores derivados de la función neurológica provocan una liberación de sustancias vasoactivas, que aumentan la vasodilatación. A esto se une un aumento de la secreción de las glándulas ecrinas de la piel que genera un aumento en la sudoración. La cronificación de este proceso potencia la aparición de telangiectasias (arañas vasculares). Las zonas más frecuentes de aparición son el rostro, el cuello, el escote y la parte superior del abdomen.

Etiología del eritema facial

Pueden ser principalmente de origen cutáneo y sistémico (también conocido como flushing) o derivadas de una emoción muy intensa (también llamada blushing o rubor facial). Dentro del primer grupo se encuentran: fotosensibilidad a algunos medicamentos, diversos tipos de dermatitis, lupus, problemas tiroideos, rosácea, ezcemas y psoriasis. Dentro del rubor facial, los sentimientos de vergüenza, ira o ansiedad son generalmente los responsables, siendo más común en personas con piel clara. Va acompañado de calor, hormigueo e inestabilidad. Puede ser un componente grave ya que puede llegar a generar un complejo en muchas personas que pueden incluso desarrollar ereutofobia o miedo extremo a enrojecer en público.

Diagnóstico diferencial entre eritema facial y otras patologías

En primer lugar, hay que acudir a un especialista para que realice un estudio previo. A través de la entrevista se pueden descartar algunas patologías severas. Las causas más comunes de eritema facial son, de mayor a menor porcentaje: emocionales, climatológicas, alimentarias, rosácea, menopausia, fiebre y alcohol. Las patologías más peligrosas, como lesiones cancerosas o mastoiditis, son poco comunes y cursan además con otros síntomas más graves. En caso de duda, el especialista valorará una batería de pruebas analíticas y diagnósticas para descartarlas. Es común también la elaboración, por parte del paciente y durante al menos dos semanas, de un diario. En él se recogerán todos los datos de los episodios sufridos (duración, alimentos tomados en el mismo momento, situaciones emocionales previas, intensidad y síntomas que lo acompañan).

¿Se puede evitar el enrojecimiento facial?

Practicar terapias que fomentan el autocontrol y la relajación (como meditación o yoga) pueden favorecer la disminución de este problema. El uso de maquillajes pálidos suele ser una buena medida complementaria a este tratamiento así como una buena limpieza del rostro al menos una vez al día. Para otro tipo de medidas se debe acudir al especialista, que marcará unas pautas únicas y adecuadas para cada caso.

Cómo tratar el enrojecimiento facial o eritema

El abordaje es multidisciplinar:

  • Psicológico. Se estudia la autoimagen corporal del individuo, intentando eliminar las falsas creencias sobre sí mismo. Técnicas de relajación y control de las emociones junto a una terapia emocional cognitiva disminuyen la ansiedad y suelen mejorar en un amplio número de casos la sintomatología.
  • Dermatológico. En los casos en los que la causa es por un problema dermatológico, un especialista tendrá que pautar la actuación y tratamientos recomendados.
  • Psiquiátrico. En casos muy graves, tan solo se recurre a él en las ocasiones en que los dos anteriores han fallado, incluso combinados entre sí.
  • Quirúrgico. En casos en los que nada resulta de utilidad, la actuación quirúrgica a nivel vascular de algunos vasos puede hacer desaparecer o paliar este problema.

En definitiva, el eritema facial es un problema relativamente común que en raras ocasiones es provocado por graves problemas de salud. Acudir a un especialista solvente y con experiencia ayudará a resolver las dudas y atajar de raíz este tipo de situaciones.