La falta de melanina tiene como resultado la pérdida de color de la piel. Con el sol, la melanina absorbe los rayos ultravioletas, otorgando a tu piel ese color bronceado que tanto favorece. En cambio, durante el invierno, y por la llegada del frío, se pierde ese tono dando como resultado un rostro con una apariencia menos juvenil y alegre.

¿Qué es la melanina y cómo se produce?

La melanina es una sustancia encargada de dotar de color a nuestra piel. Mediante los melanocitos, las células situadas en la capa basal de nuestra epidermis, la melanina se segrega en función de los niveles que cada persona presente. Estos tienen que ver con el tipo de etnia a la que pertenece.

En personas con un tono de piel oscura, la producción de melanina es mayor que en una persona de tez clara (por ejemplo, si su etnia es la caucásica).

La exposición prolongada al sol también provoca que los niveles de melanina aumenten, como una forma de defendernos de los rayos UV. Por eso, no es de extrañar ver a la gente que vive en una zona del planeta más cálida con una tonalidad de piel más oscura.

Estimula la producción de melanina en invierno

Cuando llega el invierno, en el caso de las personas con una pigmentación más clara, esta tiende a aclararse, perdiendo el bronceado conseguido durante la temporada de calor.

Por suerte, es posible aumentar los niveles de melanina, a pesar de que prescindas de la luz solar suficiente para conseguir el bronceado soñado. Poder cambiar la tonalidad de piel de la manera más natural posible es sencillo, ya que existen alimentos que consiguen activar su producción, por lo que se conseguirá un aspecto más saludable simplemente consumiéndolos. De igual modo, también existe la posibilidad de adquirir suplementos para aumentar los niveles de melanina.

Alimentos que desarrollan la melanina

Es tener en cuenta por qué unos alimentos y no otros nos ayudan en la producción de melanina. Para que esta se dé debemos tener una dieta rica en determinadas vitaminas, que ayudan en su procesamiento. ¿En qué alimentos las encontramos?

  • En el huevo, las naranjas y la leche encontramos la vitamina A. Además, muchas verduras y frutas la tienen. Esta es esencial para prevenirnos del melanoma, un cáncer en la piel producido por la exposición al sol y la falta de melanina.
  • Frutas variadas como las fresas, el kiwi, de nuevo las naranjas, o verduras, como el brócoli y el pimiento verde son ricos en vitamina C. Esta estimula nuestro sistema inmunológico, consiguiendo defendernos de infecciones. Además, está relacionada con la producción de colágeno, elemento fundamental que dota a nuestra epidermis de suavidad y elasticidad. Obviamente, la melanina se encuentra favorecida si nuestra piel obtiene el colágeno necesario.
  • Mediante el consumo de nueces, verduras de hoja verde (espinaca, lechuga, acelga, etc.) y granos enteros, el organismo adquiere la vitamina E. La función de esta vitamina en tu piel es protegerla de los radicales libres que se encuentran en la radiación solar. Al cumplir dicho objetivo, defiende los niveles de melanina que tu cuerpo produce, logrando una segunda protección para tu piel. A su vez, al mantener intacta la melanina, tu color bronceado permanecerá por más tiempo, a pesar del frío invierno.
  • Los minerales que contienen la carne y el pescado, así como el resto de alimentos, participan en la elasticidad epidérmica. Recuerda que mientras mejor sea tu dieta diaria, mejor apariencia tendrá tu piel.

Consumo de suplementos

Si lo prefieres, puedes optar por diferentes suplementos, que ayudarán a mantener altos tus niveles de melanina.

  • Puedes buscar aquellos que contengan las vitaminas mencionadas anteriormente o que supongan un enriquecimiento en minerales para tu organismo.
  • También puedes optar por gingko biloba, que es una planta que ayuda a mejorar la circulación y actúa como un perfecto antioxidante que permite rejuvenecer la piel. Al lograr una epidermis más joven, favorece la producción de melanina, ya que activa el proceso celular.
  • La L-Tirosina forma parte de las proteínas que fabrica nuestro cuerpo de forma natural. También es precursora de la melanina, aunque realmente es fundamental para el funcionamiento de todo el organismo. No solo interviene en el metabolismo, sino que estimula la circulación y la pigmentación del cabello y, obviamente, de la piel.

En definitiva, la melanina es una sustancia que fabrica nuestro cuerpo y se encarga de dar color a nuestra epidermis. El sol potencia su producción, pero, a falta de este, siempre podemos recurrir a alimentos o suplementos que ayuden a crearla.