La piel es un órgano que va cambiando a lo largo del tiempo. Uno de los problemas más molestos es la piel descamada, que es la pérdida de la capa externa de la epidermis en forma de grandes escamas.

Cuando se sufre esta dolencia, la piel tiene un aspecto seco y agrietado, aunque la sequedad de la piel no siempre es la culpable. Esto puede afectar a la vida de quien lo sufra, que puede sentirse deprimido, con la autoestima baja, incómodo o avergonzado hasta el punto de llegar a abandonar sus relaciones o cambiar sus actividades habituales.

Es frecuente que esta enfermedad dérmica, que no entraña gravedad y tiene fácil solución, cree algunos problemas como los comentados. Por eso es importante encontrar un tratamiento adecuado para terminar con él de manera definitiva.

Piel descamada: así se manifiesta

Esta anomalía de la piel puede ocurrir como una reacción a una serie de procesos inflamatorios cutáneos. Las quemaduras solares son un ejemplo clásico. También puede aparecer debido a la exposición a factores ambientales como el sol, el viento, la sequedad y la humedad excesiva.

La descamación puede verse acompañada de erupciones, eczemas, psoriasis, picazón, sequedad y otros problemas de irritación de la piel. También puede ser el resultado de alguna enfermedad que haya comenzado en otra parte del cuerpo, como las reacciones alérgicas, las infecciones o trastornos del sistema inmunitario.

Los síntomas más frecuentes de la piel descamada son la formación de ampollas, piel seca, cuero cabelludo escamoso, la picazón y unas escamas en forma de polígonos en la piel.

Muchas veces, esta afección es un síntoma de un proceso cutáneo conocido como xerosis o piel seca. Si se trata de este problema, a las escamas se les suman otros síntomas como la tensión en la piel o la aspereza causada por la sequedad.

Piel con escamas: reparación y cuidados que deben seguirse

La piel con descamación necesita unos cuidados específicos para evitar la irritación y mantener su función de barrera. Los siguientes métodos pueden evitar que la piel se descame:

1. Aloe vera y crema hidratante

El aloe vera es un extracto de cactus natural que ha sido aclamado por sus propiedades calmantes. Es muy eficaz y ayuda a calmar la piel irritada. Es particularmente útil después de una quemadura solar, cuando la piel aún está caliente y dolorida. Ayuda a enfriar la piel, reducir la inflamación y retardar el proceso de descamación. Debe aplicarse suavemente con la yema de los dedos y dejarse encima de la quemadura hasta que se absorba sin necesidad de frotar. Esto maximizará los efectos hidratantes y minimizará la irritación.

2. Mantener una hidratación adecuada

El agua de la ducha puede despojar la piel de sus aceites naturales, lo que puede llevar a la sequedad. Es importante limitar los baños a 5 o 10 minutos, utilizar agua tibia, jabones suaves y secarse la piel sin frotar la toalla contra ella. Hay que ayudar a la piel manteniéndola hidratada tanto desde dentro como desde fuera. Es bueno beber dos litros de agua al día para mantener el cuerpo hidratado. Y también es importante usar algún producto al salir de la ducha, como cremas o pomadas que contengan aloe vera.

3. Utilizar antiinflamatorios

Tomar antiinflamatorios, como el ibuprofeno, puede ayudar a reducir la inflamación de la piel si esta es muy severa.

4. Evitar la irritación

Debe evitarse cualquier elemento que pueda irritar la zona afectada. La irritación interrumpe el proceso de curación y aumenta el daño en la piel. Por eso, hay que mantenerse alejado del sol y del agua demasiado caliente o fría, evitar rascarse y no utilizar lociones que sean agresivas con la piel.

5. Tratamiento de hidratación cutánea

Existen tratamientos cosméticos, como las inyecciones de hidratación, que ayudan a restaurar la elasticidad y la suavidad de la piel de manera gradual. También hay tratamientos específicos como aquatherm skeyndor, que la fortalece y ayuda a que se recupere de los daños, o power hyaluronic (ácido hialurónico), que es un componente natural que producen las células de la dermis y la epidermis para mantener los niveles de humedad. Funciona como un imán para la humedad, ayudando a retener la mayor cantidad posible para que la piel permanezca hidratada. Los niveles de este ácido tienden a disminuir con la edad y los agresores ambientales.

La mesoterapia con ácido hialurónico, vitaminas, aminoácidos y oligoelementos es un tratamiento estético que implica la aplicación de pequeñas dosis de este ácido a la dermis. Permite que los ingredientes activos y esenciales entren directamente en contacto con los fibroblastos dérmicos, que son elementos clave para otorgar un aspecto más favorable. Por su parte, tiene efectos beneficiosos sobre los procesos metabólicos.

Ante la presencia de síntomas de piel descamada, es importante proceder a su diagnóstico cuanto antes y cuidar la piel siguiendo todas las recomendaciones posibles para mantenerla hidratada y sana. También conviene realizarse alguno de los tratamientos específicos para aplicar un tratamiento más intenso y solucionar así este problema  de forma permanente.