Los rellenos faciales o fillers se han convertido en uno de los tratamientos estéticos más demandados gracias a su biocompatibilidad y efectividad para combatir los signos del envejecimiento. Además, también evitan la flacidez y las arrugas (ya sean de expresión o gravitacionales) porque remodelan el rostro de una forma natural.

¿Qué son los rellenos faciales?

Los rellenos faciales son un conjunto de diferentes sustancias que se encargan de suavizar temporalmente las arrugas tras haber hecho una infiltración en la piel. Consisten en inyectar una serie de sustancias biocompatibles, es decir, fácilmente asimilables por el organismo, ya que son similares a la composición de los propios tejidos.

Se trata de un procedimiento rápido y ambulatorio, por lo que no requiere hospitalización. En caso de ser necesario, se usa anestesia local y sus efectos tienen una duración limitada en el tiempo.

¿Cómo ayudan a rejuvenecer los rellenos faciales?

Estos productos van a reponer volúmenes perdidos debido al paso del tiempo. Con la edad se produce una redistribución de grasa facial además de una reabsorción o pérdida ósea, lo que conlleva una disminución de la estructura o arquitectura facial.

La piel se torna apagada, con luces y sombras no naturales y antiestéticas. Nos encontramos unos tejidos flácidos, con arrugas de expresión y pérdida de elasticidad. La solución actual que damos a esta involución de los tejidos faciales son los rellenos faciales (fillers), cuyos efectos mencionamos a continuación:

  • Mejoran el contorno facial, sin que se note que se ha sometido a una intervención estética y aportando un aspecto joven y saludable.
  • Corrigen las arrugas finas, medias y profundas de distintas zonas del rostro.
  • Combaten la flacidez en la cara, cuello y escote.
  • Permiten conseguir un mejor perfilado del rostro, reposición de pómulos o remodelado de labios, en general de aquellas estructuras que lo necesiten.
  • Atenúan y difuminan las cicatrices.
  • Consiguen favorecer la redensificación de la piel, mejoran la tersura y elasticidad cutánea.

Como puede observarse, se trata de un tratamiento altamente versátil. Eso permite adaptarlo muy bien a las características del paciente y obtener resultados sorprendentes aplicando el relleno solo en lugares estratégicos.

A todo ello debe añadirse que no es un tratamiento invasivo como la cirugía facial. Por tanto, no deja marcas y no surgen complicaciones después de la intervención.

tratamiento rellenos faciales

Los rellenos faciales más solicitados en las clínicas

Existen diversos tipos de rellenos según qué sustancia bioabsorbible se utilice, todos igual de seguros, reabsorbibles y con una duración determinada. Detallamos aquellos que son más demandados en clínicas europeas:

Ácido hialurónico

Es el más utilizado en la actualidad, entre otras razones porque es una sustancia presente en el organismo y por ello muy fácilmente asimilable. Además, el tratamiento con ácido hialurónico ofrece resultados totalmente naturales e inmediatos, lo que se debe a su gran capacidad de retener agua para reconstituir las fibras que mantienen los tejidos de la piel.

Según el resultado que desee obtenerse, se emplea ácido hialurónico de distinta reticulación (a mayor reticulación aporta mayor volumen). Una vez inyectado restaura volúmenes de forma inmediata y secundariamente estimula la producción de colágeno, proteína responsable del efecto rejuvenecedor. Es voluminizador por excelencia. Otra ventaja es que no es de origen animal, por lo que no provoca reacciones alérgicas.

Por una parte, reposiciona tejidos, y por otra, hidrata. Por todo ello, el perfil de edades de las solicitantes es muy amplio: la mayoría de los usuarios son pacientes entre 25 y 60 años.

El único inconveniente que presenta es que, como cualquier inyección, puede producir un ligero hematoma en los primeros días, los cuales suelen reabsorberse al cabo de una semana. Además, el paciente puede tener sensación de molestia o un poco de inflamación en el área tratada durante las primeras 24-48 horas posteriores a la infiltración.

Hidroxiapatita cálcica

Esta sustancia produce un efecto combinado de volumen/tensado, por lo que se utiliza tanto para reposicionar tejidos en algunas zonas del rostro, como pueden ser los pómulos o redefinir el óvalo facial, como para combatir la flacidez facial y del cuello.

La hidroxiapatita cálcica es un producto muy versátil de gran seguridad. Se usa inyectándose en forma de vectores de fuerza provocando la reacción tisular y corrigiendo arrugas gravitacionales y flacidez. También puede utilizarse en diferentes zonas corporales para combatir zonas de flacidez.

Tras la infiltración estimula la producción de colágeno nuevo en la piel, por lo que aporta firmeza de una manera muy natural y homogénea.

Policaprolactona

Esta técnica es la mejor opción estimulante de síntesis de colágeno y elastina, ya que devuelve la elasticidad al rostro y mantiene unos efectos duraderos en el tiempo, hasta 2 años. La bioestimulación facial es un tratamiento fácil, sin complicaciones, donde se emplea una aguja o cánula para tratar las zonas que requieren tensión y definición.

Su principal componente es la policaprolactona, que es utilizado desde hace tiempo en el ámbito biomédico para suturas e implantes. Recientemente se han descubierto también sus virtudes para aplicaciones estéticas. Sirve, sobre todo, para tratar la flacidez y suavizar arrugas y pliegues faciales.

¿Cómo se efectúa el relleno facial?

Todos los métodos de relleno indicados se aplican de la misma manera. Se inyecta el producto mediante una aguja o cánula muy fina a diferentes niveles, en función del resultado que queramos obtener. Puede inyectarse en plano superficial, medio o incluso profundo (periostio).

Los efectos son inmediatos en cuanto a reposición de volúmenes y más tardíos en lo que se trata de formación de colágeno y elastina mediante la estimulación autóloga (del propio individuo).

Los efectos secundarios son inherentes al uso de agujas, dolor a la inyección de las mismas, hematomas, enrojecimiento ….. y nada más.

La mejor alternativa al lifting: lifting no quirúrgico

Como has visto, los rellenos faciales aportan una solución a aquellos pacientes que quieren prevenir los signos de envejecimiento e incluso a aquellos que no quieren someterse a intervenciones quirúrgicas. Al tratarse de procedimientos ambulatorios, no hay tiempo de recuperación, ni bajas laborales, ni complicaciones anestésicas. Además, los productos empleados son naturales y solo estimulan procesos fisiológicos en el organismo, por lo cual no lo dañan sino que aportan al rostro un resultado fresco y duradero.