Gracias a los modernos equipos de láser, hoy en día es posible eliminar las antiestéticas venitas –cuperosis– que aparecen, por lo general, en el dorso de la nariz y en los pómulos.

Tratamiento para las Telangiectasias vasculares

Los ‘maquillajes cubrientes o de camuflaje’ han sido durante años el único aliado posible. La electrocoagulación es otra alternativa, aunque el riesgo de que quede alguna cicatriz es importante. Sin duda, el tratamiento más seguro y eficaz , además de respetuoso con la piel, es el Láser Vascular. La esclerosis vascular debemos entenderla como un proceso en el que a lo largo de 3 -4 sesiones iremos aclarando progresivamente la zona a tratar. La oxihemoglobina, pigmento de la sangre, captará la energía láser generando calor dentro del vaso y este se coagulará a lo largo de las 4 semanas, aproximadamente que siguen a la sesión de láser.

Para conseguir un resultado óptimo, lo ideal es contar con diferentes tipos de láser para poder tratar vasos de diferentes tamaños y a profundidades diferentes. En nuestro caso contamos con:

  • Equipos de Luz Pulsada, no es exactamente un láser, sino una luz policroma, hace un interesante papel sobretodo en las primeras sesiones, ya que trata simultáneamente vasos y manchas pigmentadas unificando en un solo acto médico el tono de la piel.
  • Láser de colorante pulsado, quizás el más especifico para tratar los vasos responsables de la cuperosis facial, al tiempo que también realiza un interesante efecto estimulador de colágeno que rejuvenece la piel.
  • El Láser de Neodimio-Yag tiene mayor capacidad de penetración en la pie y es muy útil para alcanzar los vasos situados a mayor profundidad, como es el caso de los que aparecen en las aletas nasale,s difíciles de resolver con otros equipos

Siempre que sea posible aconsejamos practicar los tratamientos vasculares durante las estaciones frías y utilizar siempre un filtro solar