Ahora que estamos en plena temporada de verano, los mitos y verdades del protector solar siempre resuenan en nuestros días de piscina y playa. En estos días que corren, en los que el sol aprieta, las temperaturas son muy elevadas y es habitual que pases la mayor parte de tu tiempo libre refrescándote en la playa o en la piscina, el protector solar se convierte en el producto estrella que no debe faltar en tu neceser.

Protegerse de los rayos UVA es fundamental para evitar incómodas quemaduras y prevenir enfermedades de la piel. No obstante, son muchos los mitos y las falsas creencias que existen en torno a esta loción que sirve para extremar las precauciones respecto a los efectos nocivos del sol. Incluso cuando se habla del orden de aplicación del protector solar.

Crema solar, ¿verdadero o falso?

1. Si utilizo protector solar, nunca me broncearé

Falso. Debes ser consciente del tono natural de tu piel y tener paciencia a la hora de ponerte moreno. Lo recomendable es usar siempre la crema solar y coger color poco a poco. Así evitarás quemarte, algo que puede resultar muy dañino para tu piel. Quienes sacrifican proteger su piel de los temidos rayos ultravioletas para broncearse rápidamente o emplean aceites que aceleran el proceso, realmente están poniendo en riesgo su salud.

2. ¿Puedo seguir usando el mismo frasco de un año para otro?

Verdadero. Pero con muchos matices. La mayoría de fabricantes advierten de que, una vez abierto el frasco, la garantía de que el protector solar va a mantener intactas su propiedades y su factor de protección es de entre 12 y 24 meses. Pasado ese tiempo, es probable que la crema empiece a perder sus propiedades. Si conservas este producto en un lugar fresco y seco, a salvo de la luz del sol, y respetas la fecha de caducidad, tal vez el frasco que no terminaste el verano pasado pueda servirte este año.

3. Las pieles oscuras no necesitan protección

Falso. Cualquier persona necesita protección contra los efectos nocivos del sol. Es verdad que las más oscuras contienen mayor porcentaje de melanina que las claras y, por tanto, más protección natural, por lo que pueden optar por productos con factores más bajos. Es importante que sepas que dicha melanina, no obstante, no protege contra los rayos UVA, los causantes del cáncer de piel y el envejecimiento prematuro.

4. ¿Sólo debo usarlo cuando voy a la playa o a la piscina?

Falso. Es cierto que en la playa o la piscina la exposición es más directa y, por lo tanto, el riesgo es mayor. Pero los rayos del sol pueden afectarte negativamente en cualquier otra circunstancia. Por eso es recomendable que utilices protector solar siempre que vayas a salir a la calle durante mucho tiempo, sobre todo en las horas más críticas en las que el sol pega más fuerte.

5. Mi maquillaje ya tiene protección, no necesito usar crema

Falso. No es lo mismo que te apliques un producto fabricado específicamente para cuidar la piel que el escaso nivel de protección que pueda contener tu base de maquillaje o polvo compacto.

6. Sólo necesito usar protector en las horas punta y en el rostro

Falso. Hay que ser especialmente cuidadosos en las horas en las que el sol aprieta con más fuerza (entre las 12 y las 17 horas), pero no conviene confiarse, porque los rayos UVA te seguirán afectando el resto del día aunque los notes con menor intensidad. El cáncer de piel lo puedes desarrollar en cualquier parte del cuerpo, así que ponte crema incluso detrás de las orejas.

7. Cuanto más protector, mejor

Falso. Lo realmente importante es la frecuencia con la que apliques el protector, si bien conviene utilizar una buena capa. Hay que aplicarla cada dos horas y debes alternar con otros elementos de protección como sombrillas y gorros. La primera aplicación, media hora antes de la exposición al sol para su adecuada absorción.

8. Después del factor 30, todos los protectores son iguales

Falso. La diferencia es realmente mínima, pero existe. Lo realmente importante no es el SPF de la crema que uses, si no que la emplees correctamente.

9. Si me baño, debo volver a aplicar la crema

Verdadero. La mayoría de protectores solares son resistentes al agua, pero su duración no supera los 20 minutos. Por eso es recomendable que te la vuelvas a aplicar una vez salgas del mar o la piscina y te seques, pues su eficacia se reduce en un 80 por ciento.

10. La misma crema puede servirme para rostro y cuerpo

Falso. La piel de la cara es más delicada y es más propensa a las manchas, las arrugas y la flacidez. Por lo tanto, es recomendable usar productos específicos para su cuidado.

Si sigues estos consejos, podrás disfrutar al máximo del verano sin miedo a los efectos negativos que puede provocar el sol en tu piel.