El ácido retinoico para el  acné puede ser una solución eficaz a este problema de la dermis tan extendido. Este tipo de ácido se emplea para reducir los comedones, cicatrices, manchas y otras secuelas que pueden quedar tras los brotes de acné.

Cómo funciona el ácido retinoico para combatir el acné

Para saber cómo funciona el ácido retinoico para tratar el acné conviene hacer mención a los retinoides. Estos compuestos químicos relacionados con la vitamina A se emplean en medicina por su acción positiva en el crecimiento de las células epiteliales. Tienen una función vital para el organismo y esto, además, puede aplicarse a la reducción de los efectos del acné.

El ácido retinoico y los retinoides están presentes en múltiples cremas para tratar el acné, ya que ejercen un efecto peeling que puede eliminar los granitos e imperfecciones que aparecen en la epidermis. Sus efectos son exfoliantes; sobre todo si se combina este producto con el uso de cremas que lo contengan como ingrediente o en un tratamiento de peeling químico.

 ¿Tiene alguna contraindicación?

El ácido retinoico tiene ciertas contraindicaciones sobre las que es preciso advertir. Una de ellas es la hipersensibilidad a la tretinoína, la forma Ácida de la vitamina A.

Además, no debe aplicarse nunca sobre mucosas ni heridas abiertas o quemaduras, así como tampoco en eccemas. Y siempre, tras su aplicación, deben lavarse las manos de forma abundante y minuciosa. Tampoco debe usarse a la vez que otros agentes queratolíticos.

No se recomienda este ácido en mujeres embarazadas con acné ya que existen otros tratamientos, y éste puede conllevar riesgo para el feto.

Así debe aplicarse el ácido retinoico para tratar el acné

Actualmente, existen multitud de productos en el mercado que contienen este ácido entre sus ingredientes. Pero además de los cosméticos, existen diversos tratamientos dermatológicos con productos de higiene facial, como exfoliantes, cuyo uso es seguro y efectivo, que a través de su acción de peeling contribuyen a mejorar el estado de la piel afectada de acné.

Si no es suficiente con la aplicación de las cremas y tratamientos con productos faciales, para conseguir unos resultados más efectivos puede acudirse a un centro estético. Allí podrá para someterse a un peeling químico facial en el que se usará el ácido retinoico en capas más profundas de la piel. Este tratamiento ha de realizarlo un experto, ya que los productos empleados son muy delicados y hay que aplicarlos de manera profesional.

El peeling químico facial con este ácido consiste en aplicar una capa del ácido retinoico y dejarla actuar durante la noche. Se lleva a cabo cada dos o tres semanas, dependiendo de lo que el dermatólogo recomiende. De esta forma se deja actuar al ácido, que penetra en la piel y reacciona eliminando los granitos y las impurezas.

Cuidados necesarios después de usar ácido retinoico

Tal como se mencionaba antes, este producto es muy sensible y la piel necesita unos cuidados específicos tras ser tratada con él. Las recomendaciones que indique el médico estético serán las que haya que seguir para el cuidado de la piel, si bien conviene tener en cuenta unas bases previas.

  • Tras el tratamiento con el ácido retinoico, no debe exponerse la cara, o la parte que haya sido tratada, al sol. Este producto químico es fotosensible y no respetando esta premisa se corre el riesgo de que se generen manchas. Por este motivo, es preferible realizar este tratamiento durante el otoño y el invierno, aunque a pesar de ello se advierte de la necesidad de usar protección solar.
  • Además, mientras se realiza esta técnica, es decir, durante el tiempo que actúa el ácido en la cara, esta no debe exponerse a ondas producidas por neón, puesto que también puede reaccionar con él. Asimismo se evitarán jabones que sean abrasivos con la piel durante el proceso.
  • Si se tiene alguna herida, herpes, descamación o lesión similar debe aplazarse el tratamiento hasta su desaparición.

Estas son algunas de las recomendaciones generales, pero las más importantes corresponde indicarlas a los profesionales que lleven a cabo el tratamiento. Si no se respetan, se corre el riesgo de la aparición de manchas, el empeoramiento de la salud cutánea u otras consecuencias desagradables.