En esta ocasión, te vamos a hablar sobre los beneficios de dejar de fumar en tu piel. En el momento en el que decides no volver a probar un cigarrillo, tu cuerpo y sus distintas partes comienzan a experimentar distintos cambios. Sabemos lo difícil que es para ti dejarlo si estás habituado a ello, pero no es imposible y más si piensas en los resultados potenciales de los que podrás aprovecharte. ¿No merece la pena?

¿Qué ocurre cuando dejo de fumar? Primeros beneficios

En solo 10 minutos, tras apagar el último pitillo, tu ritmo cardíaco, presión arterial y temperatura corporal volverán a recuperar sus niveles predeterminados. No podemos olvidar lo que pasará con tu aparato respiratorio que debido al humo inhalado habrá empeorado, pero 12 horas después de dejar de fumar, tu tos desaparecerá. A los 3 meses disminuirán tus dificultades respiratorias y a los 9 meses estas complicaciones habrán desaparecido por completo.

Por otra parte, está comprobado que los sentidos del gusto y el olfato se ven afectados debido a los efectos adversos de esta droga, pero al dejarla podrás recuperarlos completamente en tan solo dos días. También disminuirás el riesgo de cáncer de boca, de garganta, de pulmones, de lengua, etc. Por supuesto te costará, pero luego obtendrás los beneficios psicológicos, así como un aumento de la esperanza de vida.

Mejoras en la piel que no te creerás al dejar el tabaco

Además de todos los beneficios comentados anteriormente, tu piel también sale ganando con esto. Como ya sabrás, fumar provoca un envejecimiento cutáneo más rápido de lo normal y una peor cicatrización de las heridas, entre otros perjuicios, pero todo tiene solución si empiezas a cuidarte de nuevo.

Mejora el aspecto de tu rostro

El tabaco afecta a los poros, cerrándolos y, a su vez, agrandándolos e impidiéndoles una respiración adecuada. Cuando dejas de fumar, el tono de tu piel pasa de estar pálida y tener manchas, a tener un color saludable y uniforme, pero recuerda que esto será más efectivo si utilizas las cremas y limpiezas faciales recomendadas por los profesionales. Se recomiendan cremas con ácido reinoico, ácido glicólico o ácido salicílico, dependiendo de tu tipo de epidermis.

Luce una piel saludable

Existen ciertas vitaminas especiales para los ex fumadores que te ayudarán a devolver toda la fortaleza posible a tu dermis. Por ejemplo, las cremas o mascarillas con vitaminas C o E te aportarán lo necesario para no solo lucir saludable, sino también estarlo de verdad.

Elimina los olores desagradables

Los poros de la piel de los fumadores desprenden un olor más bien desagradable. Si quieres recuperar tu aroma natural y no tener que gastar tantos productos que te aporten una mejor esencia, no dudes en dejar de fumar.

Firmeza de la piel

Los fumadores tienen una piel muy elástica y caída, lo que también provoca más arrugas. Esto es porque al fumar, no comemos tanto y, consecuentemente, no nos aportamos los nutrientes suficientes. Al dejar de consumir tabaco, nuestra circulación mejora y comemos más y, por tanto, los nutrientes llegan mejor.

¿Cuándo empezaré a notar los cambios en mi piel?

Los distintos cambios toman su tiempo, igual que los que comentamos al principio. La recuperación del tono de la tez de la piel es cuestión de semanas, como mucho tres. Por otro lado, las vitaminas de las que te hablábamos hacen efecto dependiendo de la cantidad que utilices y la calidad de los productos que elijas. El aroma propio lo irás recuperando con el tiempo. La firmeza tardará unos meses, de 3 a 9, y también depende de muchos detalles, como por ejemplo el tiempo que lleves fumando y tu edad o si te realizas algún tratamiento facial para el rejuvencimiento de la piel. Estos son mucho más efectivos en personas no fumadoras, ya que los resultados son visibles antes.

En conclusión, existen múltiples beneficios. Por ello, te recomendamos que te animes aunque al principio te cueste más. Porque no hay imposibles que valgan.